La Academia de la clasificación. Porque Racing venía marchando, sobre todo después de la alegría de meterse en la semifinal de la Copa de la Liga Profesional. Pero ahora se tenía que concentrar en el otro objetivo: la Libertadores. Con un empate, ya se aseguraba la clasificación y la mitad blanquiceleste de Avellaneda estaba expectante. Y la Acade no solo cumplió, sino que ganó: 1-0 al difícil San Pablo de Hernán Crespo. Los de Juan Antonio Pizzi sacaron pasaje a octavos de final y además quedaron como punteros del grupo E.

Un primer tiempo muy inteligente de los de Avellaneda. Porque si bien resignó la posesión la pelota, tuvo el control del partido en todo momento. Con buenos niveles de Aníbal Moreno e Ignacio Galván, la visita se plantó ante un insulso Tricolor que no supo como romper. Y justamente el que sí supo fue Racing: un gran centro de Maximiliano Lovera, un cabezazo infernal de Joaquín Novillo y 1-0.

Con el gol, siguió manteniendo los hilos, aunque el conjunto de Crespo se vino un poco más, exigido por la desventaja que lo hacía peligrar en el grupo, y contó con un remate muy claro de Vitor Bueno que controló muy bien Gabriel Arias. Los de Pizzi también tuvieron una chance de la mano de Matías Rojas, que desenfundó y exigió al arquero Tiago Volpi. Al fin y al cabo, un primer tiempo muy parejo en el que Racing fue inteligente y golpeó.

Ya en el complemento, el trámite cambió. Porque San Pablo fue con la obligación de tratar de igualar el trámite para llevarse algo. Apostó con el ingreso de Dani Alves y empezó a acercarse peligrosamente al área de Arias. La visita se replegó y no podía salir del asedio, con más empuje que juego, al que lo azotaba el Tricolor.

En los últimos minutos, la Academia intentó apostar a la contra y aguantar la pelota adelante, sobre todo con los ingresos de Leonel Miranda en el medio y Enzo Copetti adelante, pero terminó metido en su propio campo. Sin embargo, a pesar de los intentos de los de Crespo (de la mano del ex Barcelona Dani Alves y de Luciano), en ningún momento venció la resistencia académica.

Porque, en la noche paulista, Racing jugó un partido inteligente, golpeó en el primer tiempo, aguantó en el segundo y se llevó la clasificación. Los de Pizzi siguen demostrando que están en su mejor momento del semestre y sacaron pasaje para los octavos de final de la Libertadores. Ahora, en Avellaneda, ya piensan en lo que será la semifinal de la Copa de la Liga contra Boca.

Comentarios