La última serie entre Boca y Vélez no deja de traer polémica. Primero fue la vuelta de Mauro Zárate al Amalfitani y más tarde las declaraciones del delantero haciendo referencia a que "pasó el equipo grande".

El que habló ahora fue Fernando Espinoza, árbitro que dirigió el partido de vuelta entre el Xeneize y el Fortín en la Bombonera, quien confesó que recibió amenazas tras aquel encuentro de cuartos de final de la Copa de la Superliga, en el que no cobró un claro penal para el conjunto de Liniers

"Este fin de semana tuve que esconder a mi familia. Recibí amenazas de todo tipo por gente de Vélez -reveló Espinoza en diálogo con radio Rivadavia-. Mi hijo está encerrado hace dos días y no sabe por qué. El de 3 años no entiende, pero al de 6 le dije que nos íbamos a quedar descansando en casa". El árbitro confirmó que las amenazas llegaron luego de que se filtrara su número de teléfono, pero que ya hizo las denuncias pertinentes. 

El referí mendocino calificó a la situación como "muy desgastante". "Prendía el teléfono y veía unas cosas... Era increíble, impresionante", confesó, aunque destacó que "también hubo gente de Vélez que me mandaba mensajes diciéndome que me quedara tranquilo, me decían quién era el que filtraba mi teléfono en las redes. Esa es la parte linda, que algunos me calmaban".

Los hinchas velezanos quedaron muy enojados con el juez por su labor en la revancha con Boca, en la que hubo un claro penal del defensor Emmanuel Más a Joaquín Laso cuando el juego estaba igualado 0 a 0 (vale recordar que el encuentro terminó sin goles en los 180 minutos y el equipo de Alfaro pasó por penales). "No voy a beneficiar a ningún equipo. Se está generalizando que un error nuestro es para beneficiar a un equipo u otro. Es más fácil verlo desde una cámara lateral, pero yo estoy por detrás de Mas y me tapa. No es un error, sino que no lo veo", cerró.

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