Los futbolistas rusos Pavel Mamaev, de Krasnodar, y Alexander Kokorin, de Zenit San Petersburgo fueron acusados de atacar a un alto funcionario del Ministerio de Industria y Comercio de ese país.

Ambos jugadores ingresaron a un café en estado de ebriedad tras compartir una noche en un club de strippers donde también se los acusa de disturbios. Una vez en el resuaturant, los futbolistas comenzaron a molestar al resto de los clientes. Uno de ellos los increpó y les ordenó que mantengan la compostura. Kokorin y Mamaev contestaron con insultos y frases xenófobas. Además le pegaron y le revolearon una silla.

Esa persona en cuestión resultó ser un funcionario del Ministerio de Industria y Comercio de Rusia; un hombre de confianza para Vladimir Putin.

Los jugadores abandonaron el lugar pero al rato volvieron con una bolsa de dinero para comprar el silencio de los testigos y para que el dueño del local borre la cámara de seguridad. Pero llegaron tarde ya que el video había sido viralizado en las redes sociales y en las distintas señales de televisión.  

Comentarios