Si se creía que ya se había visto todo en cuado a la manera de festejar un gol, mejor revisar la cuestión. Porque en Ecuador se vivió una insólita situación en el partido entre Manta y Guayaquil City, donde Roberto Ordóñez protagonizó una situación que está dando la vuelta al mundo por lo curiosa.

El delantero anotó el gol de Manta a los 18 minutos de la segunda parte luego de recibir la pelota en mitad de cancha, la adelantó para ganar con su velocidad, quedó mano a mano frente al arquero y definió muy bien picándola para poner el 1-0 transitorio.

Pero lo curioso llegó después: "La Tuka" salió corriendo hacia una de las cabeceras del estadio Jocay, subió las escaleras y se sentó en la tibuna desierta a aplaudir su propia conquista con una enorme sonrisa. 

El motivo de este simpático festejo fue que Ordóñez decidió reconocer el retorno del público a los estadios ecuatorianos luego de más de un año y medio, por lo que los mismos podrán contar con un aforó del 50%.

Mirá el insólito festejo de Ordóñez:

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