Vergonzoso. Otra vez la violencia en el fútbol tiñó un espectáculo deportivo en un hecho preocupante. Esta vez fue en el encuentro de Primera C entre Luján y Alem.

Los hechos se iniciaron en las inmediaciones de la cancha, cuando barras del Lechero llegaron por la calle Carlos Pellegrini y comenzaron a disparar contra un grupo de hinchas del Lujanero.

A partir de ahí, efectivos policiales que estaban a cargo del operativo intervino utilizando balas de goma para dispersar a los agresores. Adentro, el encuentro todavía continuaba jugándose.

La escalada de violencia siguió a tal punto que cayó una bomba de estruendo cerca del banco de suplentes de Alem, motivo por el que se paró momentáneamente el partido.

Minutos más tarde, sin tener las garantías del caso por parte del personal de la Policía Bonaerense, el árbitro Nicolás Kresta lo suspendió. Ambos planteles se fueron rápidamente a los vestuarios tratando de refugiarse.

Según las primeras versiones, ambulancias de los Bomberos Voluntarios debieron trasladar al menos 15 heridos por armas de fuego, todos simpatizantes del conjunto local. Algunos de ellos fueron llevados al Hospital Municipal Nuestra Señora de Luján, mientras otros lo hicieron a la Clínica Güemes de esa ciudad.

 

Además, también hubo otras cuatro personas con heridas producidas por impactos de balas de goma que tiraron los agentes de la policía y otros por piedrazos y objetos contundentes. Como si fuera poco, un efectivo tuvo que ser asistido con heridas.

"Lamentablemente se suspendió el clásico por incidentes. Queda opacado por un grupo de violentos lo que tendría que ser una fiesta del fútbol", fue el corto comunicado que realizó Alem a través de sus redes sociales. 

Una de las ambulancias que trasladaron a los heridos.

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