Argentina va por una hazaña que ningún campeón logra desde hace 64 años
La Albiceleste sigue en carrera para defender el título que conquistó en Qatar 2022. La última vez que una selección lo consiguió fue en 1962, con aquel Brasil de Garrincha. Un desafío reservado a muy pocos.
La Selección Argentina ya está entre las cuatro mejores del Mundial 2026 y, a esta altura, no solo pelea por levantar la Copa: va detrás de una hazaña que ningún equipo logra desde hace más de seis décadas. Si el conjunto de Lionel Scaloni se corona en Estados Unidos, México y Canadá, se convertirá en la primera selección en 64 años en ganar dos Copas del Mundo de manera consecutiva, rompiendo lo que en el ambiente ya se conoce como "la maldición del campeón".
El dato es contundente: en las 23 ediciones de la historia del torneo, apenas dos selecciones consiguieron defender con éxito el título. Y hay que remontarse muy atrás para encontrarlas.
Solo Italia y Brasil lo lograron
El primer bicampeón consecutivo fue Italia, que se consagró en 1934 -como local- y repitió en Francia 1938, en pleno contexto político marcado por el régimen de Mussolini. Después llegó el turno de Brasil, que armó una de las etapas más brillantes que se recuerden: campeón en Suecia 1958, con la irrupción de un Pelé de apenas 17 años, y otra vez en Chile 1962, esta vez con Garrincha como gran figura tras la lesión temprana de O Rei. Aquel equipo venció 3-1 a Checoslovaquia en la final y se transformó en el último en revalidar la corona.
Desde ese 1962, nadie más pudo. Ni las grandes potencias ni los planteles más recordados de la historia lograron sostener el reinado cuatro años después.
De la final perdida al fracaso temprano: los que quedaron en el camino
Varios se acercaron y se quedaron a un paso. La propia Argentina lo sufrió en Italia 1990: llegó a la final como campeona del 86, pero cayó 1-0 ante Alemania. A Brasil le pasó algo parecido en Francia 1998, cuando perdió la definición por 3-0 frente al local. En ambos casos, el bicampeonato se escapó en el último partido.
Pero la maldición se volvió todavía más cruel en el siglo XXI. Desde Corea-Japón 2002, los campeones defensores empezaron a caer cada vez más temprano: Francia quedó eliminada en la fase de grupos en 2002 sin ganar un solo partido; Italia repitió ese papelón en Sudáfrica 2010; y así se encadenó una serie de eliminaciones prematuras que convirtió el título en una especie de mochila pesada. La última campeona, Francia, al menos llegó a la final de Qatar 2022, aunque terminó rendida ante Argentina en los penales.
Ahora, con Lionel Messi como bandera y buena parte de la base que gritó campeón en Medio Oriente, la Albiceleste tiene la chance de romper el maleficio. Ya superó la parte de la maldición que hizo caer a tantos -la eliminación temprana- y está a solo dos partidos de lograr lo que nadie consigue desde hace 64 años. Un título más, además, la dejaría con cuatro estrellas, a una sola del récord histórico de Brasil.




