El Balneario Parque Mar Chiquita, es una localidad de la Provincia de Buenos Aires, perteneciente al Partido de Mar Chiquita ubicada en el km 483 de la Ruta Provincial 11, al sudeste de Buenos Aires, y con una amplia oferta todo el año en lo que se refiere a pesca deportiva.

Este ambiente de características especiales es una laguna costera o albufera declarada Reserva Mundial de Biosfera por Unesco, y que fuera de la temporada estival tiene como principal actividad económica recibir aficionados al deporte del silencio quienes atraídos por su biodiversidad y el buen pique de sus pejerreyes y lenguados llegan de distintos puntos del país.

Por supuesto es ideal para pasar un período de vacaciones en contacto con el mar y la naturaleza, sumando además la posibilidad de dar con una especie muy combativa y codiciada por su valor gastronómico, la lisa.

Por allí estuvo días pasados nuestro amigo Claudio Spinazzola quien logro resultados excelentes en pesca embarcada esto nos contaba: "La albufera se encontraba con muy poca agua, a pesar de las lluvias, estas no influyen en su nivel, sino que lo regula el ingreso del agua del mar", nos comentaba Juan Cassasa, el guía de pesca del lugar, que con su hijo Manuel trasladan a los pescadores en deslizador con hélice, embarcación propicia para estas aguas poco profundas.

Al comenzar la jornada nos dirigimos para la zona “del molino” para probar suerte, pero a falta de respuestas, cambiamos para la zona de “el médano blanco” donde realizamos la pesca todo el día casi con un pique de continuo.

Como carnada utilizamos panza de lisa coloreada de rojo, saborizada y con un extra de purpurina plateada que resulta muy efectivo para atraer el pique. Las líneas se basan de 5 boyas con 5 anzuelos a flor de agua, y con una plomada de 60 gramos en el extremo para ganar distancia y pescar lejos donde están las “ojonas” tranquilas dispuestas a atacar.

Las boyas de color verde y blanco fueron las que más éxito tuvieron

La existencia de los famosos “bochones” que se forman en la albufera son de gran complicación para embarcaciones a motor y también hay que alejar las líneas de estos para que los cangrejos que habitan ahí no nos descarnen. 

No es fácil su captura y llegar a la foto es un logro. 

Pasado el mediodía ya teníamos muchas capturas, el pique era intermitente, pero con grandes resultados en cuanto a la calidad de lo logrado y con piezas que superaron los 3 kilos. El momento es ahora, muchas veces las lisas son muy difíciles pescarlas, pero con el agua caliente y con buen ánimo, se logra capturar varias en una jornada, además son muy escurridizas, es más, a igual peso y tamaño me atrevo a decir que es el pescado más rápido que existe, divertido de pescar, pero nada fácil encontrar el pique.

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