En su vitrina aparecen 40 trofeos. Una cifra impactante la de Lionel Messi, aunque posiblemente ninguno espero tanto como el que adquirió recientemente en Brasil con la Selección Argentina. La Copa América fue un desahogo para "La Pulga", que luce renovado no sólo desde las energías sino también futbolísticamente.

Ya no hay mochila que lo frene. Dentro de la cancha vuela y en el vestuario sonríe. Así son los días del rosarino en la Selección, aunque este jueves por la noche cambió risas por llantos... de emoción.

"Lo busqué hace mucho a esto y gracias a Dios se me dio. Fue un momento único por cómo se dio y dónde. No había mejor manera para que sea. Ahora mi familia está en la tribuna disfrutando, sufrió mucho, pero ahora estoy muy feliz", inició su relato apenas terminó el encuentro ante Bolivia.

Y de inmediato agregó: "Esperé mucho tiempo esto y ganamos el partido que era lo importante. Ahora a disfrutar de todo lo que se viene".

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