Un comienzo para ilusionarse. En el debut de la Selección Argentina en Polonia, goleó 5-2 a Sudáfrica y hubo momentos de gran fútbol por parte de los pibes de Batista

El primer partido nunca es fácil, y más en este tipo de torneos, donde sobra la calidad, pero juega mucho lo mental en los chicos. Argentina no podía arrancar de mejor forma: en tres minutos, Vera de cabeza puso el 1-0. El equipo dominó los primeros veinte minutos del primer tiempo, por medio de Barco y de Ferreira. Este último, probó tres veces desde media distancia, aunque se fueron por arriba del travesaño.

Vera es felicitado por todo el equipo (Argentina).

Pero, en la primer jugada de Sudáfrica, llegó el empate: a través de una pelota parada, y luego de una mala salida de Roffo, Phillips conectó de cabeza y puso el 1-1. A partir de ese momento, los dirigidos por Batista sufrieron mucho en defensa. El arquero mostró alguna que otra inseguridad en las salidas junto con los defensores, mientras que Sosa y Vera no hacían pie en el mediocampo. El delantero que más peligro generó en el equipo africano fue Phewa, quien tuvo dos ocasiones para marcar pero no pudo vencer a Roffo. 

En el complemento, el conjunto nacional fue otro. Se vio un equipo más conectado y con otra intensidad. De todas formas, aunque la Argentina mejoró, no lograba llegar al gol, hasta que a los 10 minutos, y luego de una revisión del VAR por parte del árbitro, vio una infracción sobre Álvarez en el área y cobró penal. Barco asumió la responsabilidad y puso el 2-1 para los de Batista.

Barco marcó un doblete (Argentina).

Con la ventaja, los pibes se soltaron y se vio lo mejor de la Selección. Con Barco como bandera, llegó su doblete, luego vino el gol de Álvarez y Gaich terminó decorando una actuación que fue de menor a mayor. El próximo paso para los dirigidos por Batista será el martes frente a Portugal. 

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