La noche del 24 de mayo de 2000 quedará en la historia de todos los amantes del fútbol, pero más aún para los fanáticos de Boca. Es que en la Bombonera, el Xeneize recibía a River en la revancha de los cuartos de final de la Copa Libertadores y lo aplastó por 3-0 para meterse en las semifinales del torneo que luego ganaría frente a Palmeiras.

Tuvo de todo. En la semana, la declaración de Américo Rubén Gallego de "si Boca pone a Palermo, yo lo pongo a Enzo (por Francescoli, quien ya se había retirado del fútbol)", haciendo referencia a que el Titán se estaba recuperando de una rotura de ligamentos cruzados. Entró el delantero y, casi sin poder moverse, infló la red con el grito sagrado para desatar la fiesta en el estadio.

Pero eso, si bien es recordado, quedó minimizado por el magistral caño que Juan Román Riquelme le realizó a un Mario Yepes que no podía entender la jugada.

"Yo estaba contra la línea del lateral y vi que Yepes me venía a buscar, pero de frente cerraba Berizzo. Así que la tiré para atrás y me escapé por afuera de la cancha. La pelota pasó, la agarré y pensé que Yepes me iba a pegar una patada, pero pude seguir hacia el córner", comentó Román sobre esa mítica jugada.

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