Rafael Nadal obtuvo su undécimo título en 12 finales disputadas en el Masters 1000 de Montecarlo, tras derrotar a Kei Nishikori por 6-3 y 6-2.

Desde que jugó por primera vez el torneo monegasco, en 2003, Rafa logró 68 triunfos y sufrió sólo cuatro derrotas. Pocas veces, sin embargo,  ganó el certamen en forma tan arrasadora, ya que no perdió ni un set en toda la semana y apenas cedió 21 games en sus cinco encuentros.

Nadal sumó su 54° título en polvo de ladrillo, superficie en la que nadie ganó más títulos que él.

 

 

"Viví momentos duros en los últimos cuatro o cinco meses y volver a ganar aquí es muy especial para mí, sobre todo porque es el primer certamen que puedo completar en el año. Pero además porque mi historia con este torneo es increíble. Once títulos es mucho. Yo siempre digo que si yo lo hice, alguien más puede hacerlo, pero sé que es muy difícil. Y no sé cómo puede pasar algo así, porque son muchos años sin cometer errores y sin tener mala suerte en esta semana. He tenido mala suerte en otras semanas, pero en ésta no", analizó el nº 1 del ranking.