El descenso de Arsenal baja las persianas de 17 temporadas consecutivas en Primera División y a la vez abre una página digna de ser abordada por los historiadores futboleros: habrá que examinar dónde constan otros ejemplos de un dirigente con la descomunal influencia en los destinos de un club como la que tuvo Julio Humberto Grondona.

Grondona (18-9-1931/ 30-7-2014), fue jugador, fundador y presidente de una institución, la del Viaducto de Sarandí, que nació como una noble aventura barrial y conforme pasaron los años creció hasta límites insospechados.

Crecer, lo que se dice crecer, en sentido estricto en el ámbito deportivo propiamente dicho, por cuanto El Arse nació a la sombra de los dos grandes de Avellaneda, de hecho condensados en los colores de su camiseta, y así ha persistido, con una exigua masa societaria y un estadio para 16 mil espectadores.

Sin exageraciones ni mala intención, apenas por reponer una verdad de apuño, es pertinente señalar que ha sido Arsenal uno de los clubes de Primera con menor cantidad de hinchas y por lejos el de menor cantidad de hinchas puros: en su enorme mayoría pulsa la primigenia devoción por Independiente o Racing.

Acaso más Independiente que Racing, la historia así lo documenta: antes de gobernar la AFA en carácter vitalicio (desde el 6 de abril de 1979 hasta el mismo día de su muerte), Julio Grondona fue veinte años presidente de Arsenal y tres de Independiente, un rol que asimismo cumplió su hermano Héctor Emilio entre 1997 y 1999.

Por cierto: Héctor, fallecido en 2012, es el máximo goleador histórico de Arsenal, con 168 anotaciones en 349 partidos en los lejanos tiempos del ascenso. 

Los hermanos Grondona fundaron Arsenal el 11 de enero de 1957, entre otros junto a Juan Carlos Urtasún, Juan Elena, Américo Besada, se afiliaron a la AFA en 1961, ascendieron a la C en 1962, a 1986 a la B, a la B Nacional en 1992 y por fin a Primera en 2002 tras sendos triunfos a expensas de Gimnasia y Esgrima de Concepción del Uruguay. 

Para entonces el patriarca de los Grondona (Don Julio, o Chicho para los íntimos) ya llevaba 23 años en el sillón mayor de la AFA impulsado por la dictadura militar auto proclamada Proceso de Reorganización Nacional.

Llegaron entonces los años más luminosos, siempre sospechado de favores arbitrales jamás probados y al tiempo de inequívoca colaboración del resto de los clubes de Primera, incluidos los cinco grandes tradicionales, que nutrieron sus planteles con préstamos de suplentes de más o menos valía y juveniles necesitados de rodaje.

De ahí, con el soporte de la acreditada mano de su entrenador más prestigioso y victorioso, el rafaelino Gustavo Alfaro, que lo dirigió 281 partidos comprendidos en dos ciclos y seis temporadas, llegaron los cinco títulos: Clausura del 2012/ Supercopa Argentina 2012 (en Catamarca, a Boca, por penales)/ la Copa Argentina 2013, la Copa Sudamericana 2007 (eliminó a San Lorenzo, Goiás, Guadalajara, River y América de México) y la Copa Suruga Bank 2008 al Gamba Osaka de Japón.

Tras la muerte de Grondona sobrevoló la creencia de que sin esa omnipresente protección el derrumbe sería inevitable y una sucesión de muy malas campañas selló hoy el segundo descenso de su historia, habida cuenta de que en 1984 había caído a la C orientado por Roberto Iturrieta, un célebre director técnico del que durante décadas fue llamado ?el fútbol de los sábados?.

En el furor del grondonismo, y hasta hoy mismo, Arsenal sumó 17 temporadas en Primera en un lapso en el que por ejemplo descendieron Gimnasia, Rosario Central, Huracán, los mismísimos Independiente y River y por poco, in extremis, se salvó San Lorenzo de Almagro.

El primer partido de Arsenal en la división superior fue el 28 de agosto de 2002 (victoria de 1-0 frente a Olimpo con un gol de Mauricio Piersimone), su principal goleador es Luciano Leguizamón con 57, su líder en presencias es el paraguayo Darío Liduvino Espínola con 423 partidos y su póker dorado, el de cracks nacidos en la casa, incluye a Iván Marcone, Alejandro ?Papu? Gómez, Darío Benedetto y Jorge Burruchaga, autor del tanto que redundó en la conquista argentina en el Mundial 86.

Arsenal es sinónimo de Arsenal de Sarandi, viceversa: el estadio se llama Julio Humberto Grondona y está situado en la calle Julio Humberto Grondona; el actual presidente es Julio Ricardo Grondona, Julito, hijo del ex pope de la AFA y hermano de Humberto Mario, Humbertito, que dirigió el plantel en la mayor parte de la Superliga, y primo de Gustavo, hijo de Héctor, ex jugador del club que hoy es ayudante de campo de Pablo Guede en Colo Colo de Chile.

Ahora, con de regreso al ascenso, habrá que ver hasta dónde Arsenal será capaz de reinventarse y progresar en una B Nacional que se presentará especialmente difícil, con los otros tres descendidos, que al parecer serán Olimpo, Temperley, Chacarita, tal vez Quilmes, Nueva Chicago, por qué no Platense y varios más que aspiran al lugar de privilegio que durante 17 años ostentó la dinastía Grondona. 

Fuente: Télam