Cinthia Giménez, una de las  mujeres que estuvo en el departamento de Puerto Madero y  denunció haber sido agredida por los futbolistas de Boca Edwin  Cardona y Wilmar Barrios, afirmó que “perdió un embarazo” a raíz  de este episodio. La mujer contó “haber recibido muchas amenazas de hinchas de  Boca” y consideró que perdió el embarazo “por los medios y la  angustia del caso”, algo que declaró ante la Justicia. 

“Nunca levanté la denuncia y me acreditaron las lesiones. Lo  único que me importaba era proteger a mi bebé y eso se rompió;  siento que se están burlando. Escuché que decían que nos  perdonaban. ¿Acaso son dioses? Tengo mucha bronca. Pero hay  que seguirlo judicialmente más allá del miedo. Quiero que se  haga justicia por mi bebé”, expresó en el programa Código de  Barras.

 Giménez reveló que esa noche no le había informado a los  jugadores de su estado: “Era un embarazo chiquito y desde aquel  domingo lloraba todos los días. El bebé todo lo siente y se  angustia. Yo sentía que algo me iba a pasar. Tenía miedo que  viniera un loco y me pegara un tiro”, aseguró.

 Luego de la denuncia a los jugadores de Boca, Cinthia se fue  del país “porque no podía trabajar, pedí plata y me fui una  semana porque recibí muchas amenazas de hinchas de Boca y gente  del club”. “Pedían que desmintiera todo, que me iban a cortar el cuello. Me llamaban y me amenazaban. Había gente que estaba en la puerta  toda la noche haciendo guardia. No creo que me los hayan mandado  los jugadores, creo que la gente se nubla por el fanatismo. Yo  denuncié la violencia y el maltrato, sea de un jugador o del  Papa”, contó.

Acerca de los hechos dados ese fin de semana, ya que ella  acudió tanto el sábado como el domingo al encuentro con Barrios  y Cardona, aclaró que “muchos detalles” no puede dar porque la  causa está en la Justicia pero relató que hubo “sexo, drogas y  alcohol”. El sábado no pasó nada grave ni que me llamara la  atención o me hiciera pensar que estaba en peligro. Sí  situaciones incómodas, pero lo tomé como un juego de ellos más  que como una agresión”, comenzó relatando sobre ese encuentro.

Al terminar esa jornada, le dejó el teléfono a Sebastián,  sindicado como amigo de los futbolistas, por si querían salir y  el llamado se dio para el día siguiente.  “Ahí empezaron otro tipo de situaciones: agresiones verbales  y una cuchilla de cocina. No me amenazaron ni me cortaron, pero  sí bailaba y revoleaba la cuchilla, como macumbero”, describió  sobre Barrios.

 “Estaban todos presentes. El bailaba música colombiana y  revoleaba la cuchilla”, agregó Giménez, al tiempo que confirmó  que los hombres “estaban totalmente alcoholizados”.
   Luego del hecho con la cuchilla, la mujer contó que Cardona  le arrojó el celular al piso al grito de “esto acá no” y dijo  que al irse no la pasó bien: “No me dejaban bajar y les tuve  que decir que estaba embarazada. Uno de ellos me venía con la  mano a la cara y yo le hacía como un choque de 5. Pero fueron  como siete veces seguidas y yo pensaba que me iba a pegar”.