No es la primera vez que River sufre una remontada en su contra en la Copa Libertadores. La derrota frente a Lanús trajo a la memoria la primera vez que el millonario llegó a la final de la máxima cita continental en el año 1966. Allí enfrentó a Peñarol en el estadio Nacional de Chile. En el primer tiempo River se aventajaba 2-0, pero el conjunto uruguayo se lo dio vuelta y le ganó por 4-2, quedándose con el trofeo. 

Luego de este partido, las hinchadas rivales le pusieron a River el apodo de "gallina", mote que continúa hasta la actualidad. Más cercano en el tiempo, en el 2008, enfrentó a San Lorenzo por los Octavos de Final y en el cotejo de ida perdió por 2-1 pero en la vuelta nuevamente lo ganaba 2-0. Sin embargo, el ciclón lo terminaría igualando 2-2 y así dejando afuera al millonario de la Copa. Luego de este encuentro, Oscar Ahumada inmortalizaría la frase "silencio atróz" que luego usarían otros hinchas para mufarse del conjunto millonario.