La expulsión de Lux y la jugada más peligrosa del partido


Independiente aprovechó un contraataque y le ganó a River por 1-0, de local, en un partido por la novena fecha de la Superliga Argentina de fútbol, y quedó a nueve puntos del líder, Boca, que mañana recibirá a Racingen La Bombonera.

El gol del conjunto que dirige Ariel Holan, que dispuso una alineación mixta entre titulares y suplentes porque el martes visitará a Libertad de Paraguay en la ida de las semifinales de la Copa Sudamericana, lo convirtió el mediocampista Nicolás Domingo, un ex River, a los 37 minutos del segundo tiempo.

En tanto, el equipo que conduce Marcelo Gallardo, que cosechó su tercera caída seguida en el torneo, jugó más de 70 minutos con uno menos por la expulsión del arquero Germán Lux por una insólita mano afuera del área.

Con este resultado, Independiente, que hace cinco partidos que no pierde (tres victorias y dos empates), llegó a 15 puntos, nueve menos que Boca, el líder invicto y con puntaje ideal; mientras que River, que lleva seis fechas sin triunfos (tres igualdades e igual cantidad de derrotas), quedó muy lejos con 12 unidades.

Los primeros 45 minutos fueron pobres, ya que ninguno de los dos equipos logró imponer su juego.
Dentro de ese contexto, River, con un 4-4-2, fue levemente superior, con Gonzalo Martínez como su jugador más desequilibrante, pero sin profundidad.

Independiente, con un 4-2-3-1, no le encontró jamás la vuelta al partido ni siquiera cuando se quedó con un hombre de más por la insólita expulsión del arquero Germán Lux. Rápidamente Gallardo mandó al arco a Enrique Bologna y sacó al uruguayo Nicolás De La Cruz. 

Eso evidenció aún más el control del encuentro de River y las nulas ideas del conjunto que dirige Ariel Holan.

Apenas un remate de Gastón Togni, a los 25 minutos, fue la jugada más peligrosa (bien Bologna) de un partido con poco vuelo futbolístico.

Holan para el segundo tiempo movió el banco y dispuso los ingresos de Maximiliano Meza y Emmanuel Gigliotti (un volante ofensivo y un delantero) por Walter Erviti y Togni (dos mediocampistas con más marca que juego), respectivamente, para darle más fútbol y profundidad a su equipo.

River ante esto se replegó para jugar de contraataque, pero Ignacio Scocco quedó aislado para inquietar a Martín Campaña.

Más allá de las variantes y planteos de Gallardo y Holan (mandó a la cancha a Ezequiel Barco por Martín Benítez, dos jugadores de similares características) el partido no regaló ni una chance de gol.

El árbitro Silvio Trucco en un partido sin luces se equivocó al no expulsar al venezolano Fernando Amorebieta (estaba amonestado y tocó la pelota intencionalmente con la mano). El equipo local si hubiese quedado también con diez futbolistas.

No obstante el conjunto visitante a los 25 minutos tuvo la chance más clara del partido en un remate del “Pity” Martínez, que se estrelló en el travesaño.

Y el “Rojo” respondió por duplicado con sendas intervenciones de Barco: primero con un tiro libre (28m.) y luego con una gambeta larga y falta de puntería sin arquero (31m.).

Cuando ambos buscaban el triunfo en el tramo final del encuentro, una contra iniciada por Campaña y seguida por Juan Sánchez Miño derivó en el injusto gol de Domingo.

El 1-0 dejó a Independiente con vida en el torneo y profundizó aún más la crisis de River, en un torneo que lo tiene lejos de la pelea.