Al final, la tecnología deberá esperar otra ocasión para entrar en acción. Porque en el Monumental, no fue necesario utilizar el famoso VAR (Asistente Arbitral por Video), que hizo su debut, al menos presencial, en la Copa Libertadores.

Esto se debió, en parte, a que no hubo situaciones polémicas, y a que el árbitro brasileño Wilton Sampaio tuvo un desempeño acertado. El sistema, que solamente puede ser utilizado en cuatro situaciones del juego, como son goles, penales, tarjetas rojas y confusión de identidad y que tuvo un costo de 850.000 dólares para la Conmebol, sí se hizo notar a nivel físico, con una pantalla ubicada justo entre los bancos de suplentes y recubierta por un acrílico, para la consulta del árbitro.

Además, se colocó un contenedor blanco (de 12 metros de largo y 3 de ancho) sobre el estacionamiento al aire libre que posee el estadio Monumental, lugar que funcionó como la oficina donde los tres árbitros asignados (uno de ellos especializado en fuera de juego) analizaron el partido a través de las cámaras de televisión, chequeando todos los detalles.

En el lugar, llamado VOR (Sala de operaciones de video) trabajaron el brasileño Sandro Ricci y los ecuatorianos Roddy Zambrano y Christian Lescano.