Por Diego Rodia y Leo Schwarz
@drodia1971 @Leo_Schwarz

Los entrenadores, cuando empiezan a lucir un nuevo escudo en el pecho, tratan de generar una reacción a través de la toma de decisiones. Evalúan quién entra, quién sale, qué sistema táctico es más beneficioso, cuáles son las sociedades más productivas y qué estrategias son asimiladas de la mejor manera por el plantel.

En ese sentido, Ariel Holan llegó a Independiente en el momento que el Diablo se encontraba en el infierno, pero rápidamente encontró la fórmula para que ese lugar se volviera alentador, a tal punto que perdió solamente en una ocasión (frente a Boca) y le dio al hincha varios argumentos para que volvieran a la cancha con mucha ilusión.

Sin embargo, después del receso el equipo no pudo sostener el nivel mostrado en el semestre inicial, quedando eliminado de la Copa Argentina y alejándose prematuramente de Boca en la Superliga.

Esa merma, en cuanto a las estadísticas, no altera los planes del técnico, que recibió a Crónica en el predio de Villa Domínico y mantuvo una rica charla futbolera, en la que explicó que su mayor misión -de ahora en más- pasa por recuperar la eficacia.

-¿Qué le esta pasa a Independiente?
-Es difícil de responder porque hace pocos días conseguimos un pasaje memorable a una fase de Sudamericana, en una situación bastante incómoda. Eso fue importante y trascendente; y luego tuvimos casi cuatro partidos en menos de 10 días con viajes en el medio y creo que nos costó sostener el nivel del equipo. Igualmente, con Lanús no merecimos perder; mucho menos con Godoy Cruz. El partido que no nos dejó conformes fue el de Atlético Tucumán. En los demás fuimos superiores.

-¿Quedó un sólo objetivo importante?
-No, porque el campeonato es largo. Lo que sí quedó en el camino es la Copa Argentina, en eso no hay marcha atrás.

-¿Ahora tenés que trabajar en la parte psicológica más que antes?
-Estaría preocupado si los tres partidos donde no conseguimos resultados satisfactorios hubieran sido iguales al de Atlético. Ahí sí se encenderían muchas señales de alarma. Lo que sí digo es que hay mucho por corregir, porque la eficacia mermó pero el contenido del juego tiene aspectos positivos.

-Tras el campeonato se esperaba un equipo con el mismo nivel, pero nada de eso ocurrió...
-Yo no estoy de acuerdo, porque empezamos consiguiendo la clasificación en Chile ganándole a Iquique. Todavía estaba Rigoni, que había hecho 12 goles en el campeonato. Y suplantarlo unos días antes de que empiece el torneo no es sencillo. El equipo necesita un reacomodamiento de roles y funciones, porque lo que él hacía era muy puntual y específico y nos está costando suplirlo con otros roles.

-¿Por qué el equipo ya no es tan sólido, le hacen goles en todos los partidos y hasta le dieron vuelta un resultado?
-Perdimos más partidos que los que perdimos en el primer semestre. Hay indicadores que son razonables. Pero desde lo racional, también hay indicadores que son positivos del equipo y son todos los que dije anteriormente. El equipo tiene que recuperar la eficacia y espero que en las semanas largas, como las que vamos a tener, vuelva a retomar el nivel que tuvo el semestre anterior. Ahora estoy ocupado en ver cómo recupero la eficacia, pero no estoy preocupado.

-Sólo Fernández y Benítez convirtieron, ¿preocupa que el resto no se anote en el marcador?
-Pienso que tenemos alternativas con futbolistas que tienen gol y hay que trabajar. Independiente es el equipo que más llegó en la Superliga, inclusive superando a Boca, que va primero. Esa eficacia hay que mejorarla en la pelota parada, en el juego y la dinámica. Todas esas cuestiones son en las que hago foco.

-¿Te preocupan los arbitrajes?
-Vuelta de página. No es que cambié el chip. Simplemente dije lo que pienso y siento y ya está. En ningún momento dejo de focalizarme en lo que hay que mejorar para que el equipo recupere esa eficacia, es ahí donde me tengo que centrar.

-¿Se acostumbró a vivir con esto de que aparezcan audios?
-Hoy por hoy, Independiente es un club muy grande. Siempre los años electorales en un club como éste, con la cantidad de socios que tiene, son movidos. No tengo mucho para decir. Lo que pueda decir en cualquier audio o whatsapp también lo puedo expresar en cualquier lugar, así que no hay nada para esconder.

-Pero se filtran...
-Bueno, pero son cuestiones que no dependen de mí. Son ajenas a mi voluntad. Es una enseñanza.