Además de haber sido el jugador más “fachero” del fútbol argentino, era un exquisito en su puesto. Siempre ofició como la salida más clara del equipo y por su notable manejo del balón se proyectaba como un atacante más. En el Mundial ’66 fue considerado por el periodismo internacional como el mejor número 3 del mundo. En encuestas muy representativas Silvio Marzolini fue distinguido como el mejor lateral izquierdo de la historia. Era un jugador fino, elegante, gran tiempista y de marca implacable.

Fue muy gracioso cuando intentó contratarlo Alejandro Romay, dueño de Canal 9, para protagonizar una telenovela, una oferta económica más que tentadora. Silvio le llevó el contrato al presidente de Boca, Alberto J. Armando, quien después de leerlo expresó: “Si llegas a firmar este contrato televisivo no jugás más en la Primera de Boca ¿Vos querés que la hinchada me fusile?”. Así se disipó rápidamente la aparición de Silvio como galán de teleteatros, pese a todo, Marzolini fue figura de siete películas. En Boca participó de 366 partidos, 37 Superclásicos (tiene el récord de presencias), obtuvo cinco títulos, y marcó 9 tantos. Durante nueve años estuvo ligado al seleccionado argentino y vistió veintiocho veces la casaca nacional. Titular indiscutible en los Mundiales de 1962 y 1966 y las Eliminatorias para la Copa Mundial de 1970. El fuerte fanatismo boquense impidió que fuese transferido, a pesar de las interesantes ofertas recibidas de Milán, Lazio, Fiorentina, Real Madrid y desde Francia en su ocaso. Tuvo relevancia también como técnico: logró ser campeón con Boca en 1981 y el subcampeón en 1995, en ambas oportunidades dirigió a Diego Maradona.

Antes del último título conseguido por Carlos Bianchi, y desde el campeonato conquistado por Boca en 1992, fue el técnico de mejor porcentaje de eficacia, superando a Habegger, Menotti, Bilardo y Veira. Hoy se encuentra orgulloso con su nieto Facundo Lescano, que como está de vacaciones en Italia vino a verlo unas semanas. Tiene 21 años y 1,90 de altura, goleador obsesivo, pertenece al Parma de Italia y está a préstamo en Tercera División, Sicula Leonzio, si saca los genes competitivos del abuelo tendrá un futuro impredecible. Crónica lo entrevistó en su casa y lo consultó sobre el próximo mundial.

–¿Cómo uno de los mejores defensores del mundo ¿qué opina de la línea defensiva argentina?

En la defensa argentina hay grandes jugadores, todos ellos acostumbrados a la dinámica del juego europeo. A Nicolás Tagliafico, lo tuve en las inferiores de Banfield. Es un lateral izquierdo de enormes condiciones. Fue una gran satisfacción verlo integrar la Selección. Considero que no debe faltar de titular, tiene mucho panorama, duro en la marca, es muy rápido, incansable y cabecea bien. Hoy triunfa en el Ajax. Es importante en la defensa que haya mucha comunicación entre ellos, se acomoden lo antes posible en los relevos. Contra Croacia ya estará totalmente afianzada y será clave para lograr resultados.

–¿Con su experiencia, cómo debiera jugar la selección con el mejor jugador del Planeta?

Los jugadores de la selección están ahí porque son muy buenos. Con Messi tenemos una ventaja fundamental, pero no puede ganar solo los partidos. El equipo le tiene que ser funcional, acomodarse de acuerdo a sus necesidades y estilo. Si Messi está confortable rendirá mil veces más. Además, todos tienen que escucharlo porque es original y creativo.

–Si fuese el técnico ¿a quién pondría en el arco?

Si bien Chiquito Romero cumplió hoy, sin duda, Franco Armani está pasando el mejor momento. Se adelanta a las jugadas, brillante visión de juego y sabe leer muy bien las acciones del adversario.

–¿Jugamos la final?

Soy optimista y espero que sí. Argentina solo por su camiseta ya tiene peso propio.