Por Diego Rodia 
@drodia1971 

Cada vez que es entrevistado, surge inevitablemente, aunque más no sea al pasar, la asistencia a Diego Maradona en el segundo gol a los ingleses, hace 32 años. De todas maneras, Héctor Enrique fue mucho más para ese brillante campeón en México. Fue el del juego, el del quite, el del pase bárbaro para el tanto de Valdano en la final con Alemania. Fue útil de principio a final.

Y se ganó un lugar en el Mundial poco antes de conocerse la lista definitiva. Tuvo un proceso previo pero en la Sub 23, en 1983, hasta que faltando poquito para la cita en territorio azteca, Carlos Bilardo percibió que le podía dar muchas soluciones en la mitad de la cancha. Su forma de llegar casi es similar a la de Maximiliano Meza, un jugador que día a día va sumando aprobaciones de sus compañeros y mayor consideración en Jorge Sampaoli.

De arranque, parecen tener parecidos. En diálogo con Crónica, el Negro habló del correntino de Independiente y de mucho más...

-Uno ve a Meza y enseguida se le cruza el Negro Enrique del 86...
-Ojalá, Dios quiera que tenga la suerte que tuve yo. Maxi me gusta porque tiene despliegue físico, habilidad y llega al gol. Es un jugador que puede estar a la altura de la Selección y de un mundial. Después hay que ver cuando empiece a rodar la pelota.

-¿Lo ves parecido a vos en algo?
-Por ahí en lo que es la gambeta y que es muy rápido. Yo lo tengo visto desde que juega en Gimnasia. Uno fue mediocampista y mira especialmente a los jugadores de esa posición.


-Y tienen en común la gran lectura del juego...
-Puede ser. Es que hay que saber jugar con y sin pelota. Cuando no la tenía, sabia cubrir los espacios, cortar en dagonal, me gustaba tirarme a los pies, trabar.

-¿Junto a Pavón, pueden ser los socios que Messi necesita?
-En Meza lo veo un poco más. Pavón es para una descarga profunda; pero esa descarga va a obligar a Messi a retroceder demasiado. A mi no me gusta un delantero que haga las veces de mediocampista sino un mediocampista que haga las veces de delantero. De esa manera Messi no tendrá la obligación de bajar tanto. Así, en los últimos metros te va a liquidar como lo hizo Maradona en el Mundial y como lo hace Lionel en su club. En definitiva, de la forma en que Carlos (Bilardo) soltó a Diego después del partido con los uruguayos.

-¿Esta Selección puede ser campeona o con tantos problemas es difícil?
-Después de cómo llegamos nosotros, no subestimen a ninguna Selección argentina, porque me acuerdo que en aquel momento hasta era resistido Maradona. No querían a nadie; es más, decían que jugábamos tres partidos y nos volvíamos. Nos tocaron un poquito el orgullo. Pero ojo que a veces se quejaban con justa razón, porque éramos un desastre. No le ganamos a Junior de Barranquilla...

-Está claro que ese empate con el equipo colombiano marcó un punto de inflexión...
-Fue clave porque después hubo una charla donde Diego nos juntó a todos, incluido al cuerpo técnico, diciendo que nos vayamos para Méxco. Dijo: “Carlos, por favor vayamos y no hagamos más partidos amistosos”. Y el técnico, muy inteligente, respondió: “listo, ¿no quieren mas amistosos? Vamos a entrenar”. De esa manera Diego se ahorraba 200 patadas por partido. Entonces nos abocamos nada más que al entrenamiento. En cada práctica se jugaban finales del mundo, porque los titulares no querían perder y los suplentes tampoco. Estuvimos como 70 días encerrados.

-¿Por dónde pasa la clave?
Muchos son afectos a los amistosos, otros no... -A mi me gustaba entrenar, comer bien, descansar y meter la cabecita en el mundial. Dios quiera que a estos pibes les pase exactamente lo mismo. Lo que quieren y más desean es ser campeones del mundo.

-Por los problemas de aquellos tiempos teniendo al mejor del mundo (Maradona) y los actuales, también con el mejor de todos (Messi), ¿se puede trazar un parangón?
-Seguro, pero lo que vivió nuestra Selección fue terrible. Fue muy castigada desde las eliminatorias. La actual está un poco más mimada y me parece bien que así sea.

-¿Por qué creés que Messi dice que no somos candidatos?
-Es cauto, capaz que yo hubiese dicho lo mismo. Tal vez me hacen la nota y digo: “y no, hay equipos que están mejor”. Pero por dentro, Messi quiere ganar el Mundial como nadie. -Entonces es cuestión de convencerse... -En nuestro equipo había una calidad tremenda de jugadores, que corrían, metían e intentaban jugar siempre. Cuando fuimos a México, no fuimos de vacaciones. Fuimos a ser campeones del mundo y es lo que pasó. Obviamente que no estábamos 100% seguros por lo que venia siendo el equipo. Pero una vez que estuvimos allí nos dimos cuenta que los demás no eran mejores y que encima nosotros teníamos a Maradona. Acá pasa lo mismo porque cuentan con Messi. Y eso es lo que te permite confiar e ilusionarte.