Hubo algunos indicios positivos, pero todavía nada que permita ser categórico sobre el estado de Mauro Giallombardo, quien sigue internado y en coma luego del duro accidente que sufrió en Bariloche.

Lo diferente con respecto a los días anteriores es que a La Rana le quitaron la sedación y realizó movimientos involuntarios con las manos y pies, e incluso hasta intentó incorporarse. "Es un buen indicio, pero todavía no permite realizar ninguna evaluación desde el lado neurológico", le dijo a Crónica Jorge Molinatti, manager de Mauro. Debido a la aparición de fiebre, el piloto tuvo que ser sedado nuevamente para poder determinar de dónde proviene.

Más complicado es el estado de Ailén Ogén, quien permanece también en coma, con el agravante de que tiene varios edemas en el cerebro y ninguno pudo ser reducido. Además, difiere la presión intracraneal, lo que marcan los controles, con lo que muestra la tomografía, por lo que los médicos decidieron bajarle la medicación con la intención de que pueda despertar. Allegados a Ailén afirmaron que es muy difícil que no tenga secuelas. "Esperamos un milagro", confesó una amiga de la familia.