De pronto, la tranquilidad del mundo del fútbol en Twitter se vio sacudida. Desde la cuenta oficial del FB Barcelona se anunció la contratación de Ángel Di María. Si bien el volante argentino del PSG es una alternativa que, hoy por hoy, manejan en la Ciudad Condal, nadie esperaba que se hubiera resuelto tan rápido y tan fácil.

Y esos no estaban errados, porque nunca jamás existió tal fichaje. Todo se trato de un hackeo a la cuenta oficial del Blaugrana que sumó una nueva mancha a un mercado de pases olvidable para el equipo de Lionel Messi. Es que a la salida de Neymar al PSG, se le sumó la imposibilidad de sumar a Coutinho y la difícil negociación por Dembelé. Además de que Paulinho no fue visto como una solución para el equipo de José Valverde, lo mismo que Semedo.

El tuit por el que Angelito fue compañero de Lio duró online 120 segundos, hasta que llegó la aclaración de los "piratas". Tiempo después, el Barcelona tuiteó que sus cuentas habían sido violentadas. No ganan para disgustos, eh.

 

Esos 120 segundos, apenas, bastaron para que la noticia del fichaje corra como reguero de pólvora y genere la réplica en las inmediaciones de la Torre Eiffel. Desde París, el periódico Le Parisien indicó que el presidente del Barcelona Josep Maria Bartomeu se comunicó con el máximo responsable del PSG, Nasser Al Khelaïfi, para negociar la adquisición del ex jugador de Rosario Central, Benfica, Real Madrid y Manchester United y que el mandamás del elenco galo consideró la transferencia "imposible".