Llamas, humo y evacuados. Lo que nadie esperaba en el fútbol alemán.
La Bundesliga cerró la temporada 2017-2018 con el histórico descenso del Hamburgo, único equipo que había disputado todas las ediciones del campeonato germano, y la goleada encajada por el campeón, Bayern Múnich, en su estadio ante el Sttutgart (4-1).

El Hamburgo SV, campeón de Europa en 1983, no tenía el destino en sus manos. Los goles de Aaron Hunt (11, de penal) y Lewis Holtby (63) sirvieron para imponerse al Borussia Moenchengladbach, un triunfo estéril ya que el Wolfsburgo ganó claramente al ya descendido Colonia (4-1).

El partido en el Volksparkstadion tuvo que interrumpirse durante unos minutos en el descuento de la segunda parte, cuando llegó la noticia del triunfo del Wolfsburgo que enviaba a segunda al Hamburgo.

Algunos seguidores del Hamburgo, de uno de los fondos, lanzaron bengalas que provocaron una densa humareda y fuego en algunas zonas.

Pasados unos minutos, con un impresionante despliegue policia. en el césped para evitar una posible invasión de campo, el colegiado Felix Brych reanudó el encuentro durante unos segundos, que sirvieron para que la mayoría del estadio despidiese a su equipo con aplausos.

El Hamburgo acaba 17º con 31 puntos, a dos del Wolfsburgo, que deberá disputar ahora una eliminatoria a doble partido contra el tercero de la segunda división, el Holstein Kiel, para mantenerse en la élite.

El emblemático reloj ubicado en el Voksparkstadion que marcaba el tiempo que llevaba el Hamburgo en la máxima categoría del fútbol mundial se paró en 54 años, 261 días, 36 minutos y 21 segundos.

Después de haberse salvado de manera agónica en 2014, 2015 y 2017, el club germano deberá reiniciarlo ahora para empezar a contar los días que restan para que el Hamburgo vuelva a la élite.

Fuente: AFP