El entrenador de Independiente, Ariel Holan apeló este martes a una referencia impropia de su estilo de juego para definir al plantel que dirige, cuando señaló que "superó las expectativas de propios y extraños porque tiene garra y corazón". Una vez consumada la clasificación para la final de la Copa Sudamericana tras vencer por 3 a 1 a Libertad, de Paraguay, un emocionado Holan, tras dedicarle la victoria a su padre "que está mirando desde el cielo", destacó que "este plantel de Independiente superó las expectativas de propios y extraños por su garra y corazón".


"Dejamos atrás a un equipo con experiencia como Libertad, que en estas instancia tiene muchos partidos en el lomo, ya que juega todas las copas hace años y es el que más títulos obtuvo en Paraguay en la última década. No es un rival común. Es muy poderoso deportivamente", remarcó.


"Y nosotros terminamos una cadena de cuatro partidos teniendo entremedio a River y Racing, por lo que vivimos 10 días muy duros. Sabemos lo que significan los clásicos y llegar a una final de copa, y en el balance hay que resaltar que se practicó buen fútbol", sostuvo. El ex entrenador de hockey sobre césped femenino de Banfield opinó sobre el posible rival de la final, que se definirá el jueves en Colombia, ya  que "no es lo mismo Flamengo que Junior, porque si bien los dos son difíciles, cambia la problemática. Pero las finales se juegan como los clásicos, o sea como llegamos hasta acá, con corazón y fútbol".


"Nosotros llegamos a esta final a 44 años de la hazaña contra Juventus (título intercontinental conseguido tras vencer a los italianos 1 a 0 en Roma, a un solo partido), con aquel gol de cuchara de Ricardo Bochini. Disfruté de ver a aquellos jugadores y ahora estamos en otra historia feliz", reflejó.

"Pero también quiero hacer una mención para Ezequiel Barco, un extraordinario diamante en bruto, con una personalidad tremenda, que por ser tan joven (18 años) genera una ilusión grande de que entre en la historia del fútbol argentino", sentenció.


Independiente debe jugar el  sábado ante Rosario Central por la undécima fecha de la Superliga en Avellaneda pero la idea es postergarlo porque lo ampara el reglamento, y elegiría sí visitar a Arsenal entre una final y la otra.