En un partido siempre con un condimento especial desde aquel disputado en el 2009, que terminó con el título para el Fortín, volvieron a verse las caras Huracán y Vélez, con la imperiosa necesidad de sumar para engrosar el promedio.

Esta vez, quien festejó fue el dueño de casa, que se impuso por 1-0 y dejó sin debut ideal al DT interino Marcelo Gómez, al mando del equipo tras la salida de Omar De Felippe. Desde los primeros minutos, ambos equipos se enfocaron principalmente en el arco rival, pero en este plan se lo vio mejor parado al Globo, exponiendo los errores defensivos de la visita.

De entrada, tras una buena acción de Cristian Chimino, Patricio Toranzo probó al ex Belgrano, que respondió bien. Luego de una aproximación de Maxi Romero, Wanchope Ábila, antes de salir lesionado (ver tema aparte) falló de manera insólita un cabezazo en una posición inmejorable para convertir.

El gol de penal de Mauro Bogado para el 1-0, a los 25 también posicionó definitivamente mejor a Huracán territorialmente sobre su rival.

En el complemento, Toranzo pudo haber liquidado el partido tras una obra maestra del contraataque, pero desperdició la oportunidad. A Vélez no le alcanzó con la voluntad para aspirar al menos al empate, dejando tristeza en el Fortín e ilusión en Parque Patricios, que no sólo pasó en los promedios a los de Liniers y a Patronato, sino que se ubica tercero en la Superliga a 7 puntos de Boca.