Los días de Ryan Colclough en el equipo de fútbol Wigan, de Inglaterra, marchan de buena manera. Aunque el club milita en la tercera división, está segundo y con expectativas de ascender. En ese marco, su último partido fue el más especial. Es que no sólo marcó dos goles, sino que, de inmediato, fue reemplazado con un motivo que bien valía la pena: salió corriendo rumbo al hospital, para ver nacer a su bebé.

El delantero, de 22 años, conquistó su primer tanto ante el Doncaster, en los instantes finales del primer tiempo. Ya en la segunda parte, a los 13 minutos volvió a anotar y su festejó adelantó el hermoso momento que le esperaba: lo hizo con los brazos, como meciendo a un bebé.

Instantes después, fue reemplazado. “En el descanso recibimos un mensaje de que su pareja había roto bolsa. Tan pronto como anotó el segundo gol, su cabeza ya no estaba en el campo, estaba en otro lado”, contó Leam Richardson, ayudante del entrenador. Su salida del campo fue rauda. Ni siquiera pasó por el banco de suplentes y tampoco se tomó el trabajo de bañarse y cambiarse.

Rápidamente dejó el estadio, ubicado en las afueras de Manchester y se fue en un auto rumbo al hospital. La victoria 3 a 0 de su equipo fue lo menos importante de ese día. Es que, como estaba, vestido con la camiseta blanca y azul del Wigan, recibió a su segundo hijo. Para él, fue un día soñado.

Qué gran resultado y gran esfuerzo de todos los chicos del equipo. Estoy muy feliz de marcar dos goles en el nacimiento de mi segundo hijo y la victoria lo convirtió en un hat-trick para mí. ¡Gracias por los mensajes!”, escribió en su cuenta de Twitter