La Selección necesitaba utilizar todo lo que tenía a disposición para conseguir un triunfo frente a Ecuador y clasificar al Mundial de Rusia 2018. Esa premisa fue tomada en serio en la intimidad y por eso recurrieron a todas las opciones posibles. A punto tal que convocaron a Manuel Valdez. El Brujo se transformó en el personaje del momento luego de viajar a Quito para “ayudar” a destrabar la situación para el conjunto albiceleste.

Según trascendió, ya había estado la semana pasada en el complejo de Ezeiza, recomendado por Juan Sebastián Verón y otros dirigentes, y luego de haber recibido el llamado de un integrante del cuerpo técnico. Finalmente, el martes arribó a la capital ecuatoriana para llevar a cabo su trabajo espiritual junto al conjunto de Jorge Sampaoli.

En diálogo con Crónica TV, el místico expresó que “la frustración de la Selección venía de hace tiempo, de una promesa quebrada hace muchos años y también porque Brasil le dio duro para que no saliera campeón contra Alemania”, recordando la final del Mundial 2014 y la supuesta promesa incumplida del plantel de 1986 a la Virgen de Tilcara.

Manuel tiene un vínculo especial con el fútbol. Fue una especie de cábala del plantel de Estudiantes que ganó la Copa Libertadores 2009 con la Brujita Verón como líder. Allí conoció al actual presidente del Pincha y comenzó a tener un vínculo cada vez más estrecho con esa institución. Además participó en otros cotejos decisivos como la recordada “final” por el ascenso entre Huracán e Independiente, en La Plata.

“Siempre veo fútbol. La Selección tenía mala energía, había unas cosas hechas y no podían hacer goles. Fui y destrabé eso”, explicó sobre su rol en la victoria argentina con tres tantos de Lionel Messi en la altura ecuatoriana. En los minutos previos al partido, se lo observó caminando por el campo de juego del estadio Atahualpa: “Voy al vestuario, hago lo que tengo que hacer y nada más. Nadie me ve. Yo a los jugadores no los vi. Hice lo que tenía que hacer y me fui arriba a la tribuna”.

¿Dónde vio el encuentro? En una de las mejores ubicaciones: “Vi el partido en el palco. Estuve al lado de Ruggeri durante los 90 minutos, pero en ningún momento hablé con nadie”. Manuel tiene su “consultorio” en su humilde casa de Gorina, en La Plata. Los que concurren a bendecirse con sus dotes mágicas explican que no cobra por sus servicios: sus honorarios son a voluntad.

Aquellos que confían en su capacidad sólo tienen una condición: llegar temprano debido a la gran concurrencia. “Veo las cosas. Nada más. Siento orgullo de hacer lo que hago y no me arrepiento”, manifestó. Por último, el Brujo se refirió a la posibilidad de ir a Rusia a acompañar a los jugadores. “Me encantaría ir a Rusia, pero yo voy a seguir trabajando como todos los días. Lo importante es la salud”, concluyó.