Lionel Messi le salió al cruce a uno de los rumores más fuertes alrededor del Seleccionado, que había despertado críticas incluso entre sus defensores. "Es mentira que manejo a la Selección. Jamás puse ni saqué a  nadie porque no es mi forma de ser. Estoy acá para sumar y para tratar de ganar", aseveró el crack del Barcelona.

"Es una falta de respeto decir que juegan mis amigos en la Selección y es una falta de respeto hacia ellos que son figura en sus clubes. Acá adentro soy uno más", agregó Leo en diálogo con TyC Sports desde Moscú, donde el equipo se prepara para jugar dos amistosos con el seleccionado local y con Nigeria, el sábado y martes venideros, respectivamente.


Las Eliminatorias

"Imaginaba que a Venezuela y a Perú de local les íbamos a ganar. Pensé que ya íbamos a tener la clasificación antes de ir a Ecuador", admitió La Pulga.

Messi indicó que cuando la Selección comenzó perdiendo el partido ante Ecuador en Quito se le "cruzaron muchas cosas por la cabeza", tras lo cual dijo que después de ese encuentro tuvo un buen regreso a España.

"Cuando empezamos perdiendo con Ecuador se me cruzaron muchas cosas por la cabeza, después pudimos darlo vuelta y lograr la clasificación", expresó. "En el viaje de vuelta a España hablábamos cuánto hacía que no teníamos un viaje tan lindo después de haber clasificado porque siempre volvíamos haciendo cuentas".

"No podíamos quedar afuera del Mundial"

Aseguró Messi, que desde Rusia agregó: "Lo sufrimos pero ya pasó, ya estamos acá y ya empezamos a prepararnos". El delantero del Barcelona completó: "Todo pasa muy rápido y no te da tiempo ni a disfrutar. Viene todo tan seguido que termina una cosa y ya estás pensando en lo siguiente".

Sobre el torneo máximo del fútbol, remarcó que prefiere "evitar a España en el grupo" y opinó que "España, Brasil, Alemania y Francia son los candidatos a ganarlo".

Sampaoli
 
El capitán del equipo nacional también habló del entrenador Jorge Sampaoli, de quien señaló que "es una persona muy inteligente que tiene muy en claro lo que quiere".

"La manera de vivir en lo que hace se veía en otros equipos, era lo que imaginaba y me esperaba de él lo que estoy viendo ahora desde adentro", admitió Leo.

Maradona


Durante la última gala del premio The Best, en Londres, Messi se encontró y se fundió en un caluroso abrazo con Diego Maradona, quien lo dirigió en el Mundial de Sudáfrica 2010.

"No tuvimos la oportunidad de hablar mucho en la gala de la FIFA. Fue muy rápido el momento en que nos vimos, no es un lugar como para hablar pero sí nos quedó pendiente una charla y quedamos en hacerla", contó el crack rosarino.

Higuaín

"Nos dolió a todos lo que se dijo en este tiempo. Nos duele todo lo que se dijo sobre el Pipa (Gonzalo Higuaín) porque con él jugamos tres finales y creo que merecimos ganarlas. No se nos dio. El Pipa tuvo las  situaciones que tuvo, se la agarraron con él", lamentó Messi.

"Hubo muchos golpes duros contra este grupo", reconoció, tras lo cual declaró: "Yo hablo con todos los jugadores, tenemos una  gran relación. Jugamos y defendemos la camiseta de la Selección desde hace mucho tiempo".

Jugar en Newell's

Messi se refirió a la posibilidad de cerrar su carrera en el club de sus amores al afirmar que "las ganas están siempre, jugar en Newell’s es algo pendiente que me quedó, es lo que soñé de chiquito, cuando iba a la cancha e imaginaba jugar en Primera". Sin embargo, admitió: "Pero no sé qué va a pasar en unos años, no puedo decir que voy a volver porque no sé cómo voy a estar”.

Messi, nacido en 1987 en el barrio rosarino La Bajada, jugó en el baby del Club Grandoli y luego en Newell's. Precisamente, en el club del Parque Independencia, Jorge Messi acordó con el entonces presidente Eduardo López que su hijo se iba a someter a un costoso tratamiento de fortalecimiento y estimulación del crecimiento con un endocrinólogo de la ciudad, que Leo finalmente no pudo completar por la falta de pago del club.

Luego, el futuro crack del Seleccionado pasó fugazmente por las divisiones juveniles de River y finalmente emigró a Barcelona, con apenas 13 años, donde su padre firmó su primer contrato con el club catalán en la servilleta de un bar. Lo demás, el éxito y los títulos festejados con la camiseta Culé, son historia conocida.