El mediocampista uruguayo Nahitan Nández llegó este miércoles a Buenos Aires para realizar la revisión de médica de rutina antes de la firma del contrato que lo convertirá en refuerzo de Boca Juniors y se espera que mañana se sume a los entrenamientos del plantel xeneize.

Por otra parte, en torno de la actividad del último campeón, por segundo día consecutivo Cristian Pavón trabajó separado del grupo mayoritario pero su presencia en el partido del domingo ante Olimpo no está en duda.

De no surgir imprevistos, la formación a disponer por el director técnico Guillermo Barros Schelotto en el inicio de la Superliga es la siguiente: Agustín Rossi; Leonardo Jara, Paolo Goltz, Lisandro Magallán, Frank Fabra; Fernando Gago, Wilmar Barrios, Pablo Pérez; Pavón, Darío Benedetto y Edwin Cardona.

Nández se presentó a temprana hora en la sede de Boca, cumplió con parte de la revisión médica y después se dirigió a un centro de diagnóstico por imágenes ubicado en el barrio porteño de Balvanera para completarla, previéndose para la tarde la firma del contrato por tres temporadas.

Por la adquisición del sesenta por ciento del pase del mediocampista uruguayo Boca le pagará a Peñarol, su club de origen, una cifra del orden de los cuatro millones de dólares.

Aunque el acuerdo entre los clubes y con el jugador data de varios días, su llegada se demoró, primero a la espera de que se habilitara el cupo para un quinto futbolista extranjero y después, por un problema de salud que obligó a la internación de la pequeña hija de Nández. 

Pavón presenta un traumatismo en el pie derecho, ocurrido en el amistoso del pasado sábado ante Cerro Porteño en Paraguay y se lo está preservando pero estará a las órdenes de Barros Schelotto para jugar con Olimpo.

Los únicos jugadores que el entrenador no tiene a su disposición son Walter Bou, con una distensión en el isquiotibial izquierdo, y Sebastián Pérez, que continúa con la recuperación de la rotura de ligamento cruzado anterior izquierdo sufrida en abril.

Por su parte, Juan Manuel Insaurralde va por su segunda semana de entrenamiento normal, después de haberse recuperado de una molestia sobre la cicatriz de la operación a que se lo sometiera en mayo, por un desprendimiento parcial en el aductor derecho y podría reaparecer en la segunda fecha del campeonato, ante Lanús, el 10 de septiembre.

La parte fundamental del entrenamiento llevado a cabo esta mañana en el complejo Pedro Pompilio consistió en una práctica de fútbol en espacios reducidos, nueve contra nueve.

Finalizada la actividad, el capitán Gago y el subcapitán Pablo Pérez se dirigieron con el presidente Daniel Angelici al Hospital Garraham, para visitar a los niños internados.