Perú clasificó al mundial después de 36 años y desató la algarabía de sus hinchas. Pero no solo Lima fue una fiesta, sino que Buenos Aires también celebró al ritmo de la comunidad peruana, que es muy numerosa en nuestro país. La jornada comenzó cerca de las diez de la noche, cuando simpatizantes rojo y blancos se acercaron a distintos bares de la zona de Abasto, en el barrio porteño de Almagro. 

Los goles fueron dos estallidos que se sintieron con fuerza en toda la zona. Con gran emoción, los peruanos no pararon de cantar y abrazarse a medida que los minutos iban pasando y la victoria era un hecho. Con la clasificación consumada, los hinchas se dirigieron hacia el obelisco, símbolo porteño que abraza todo tipo de festejos. 

Tal como ocurrió con la clasificación a Cuartos, Semis y Final de la Selección Argentina en el mundial 2014, el obelisco recibió a miles de hinchas, pero esta vez peruanos, que celebraron la histórica gesta hasta altas horas de la madrugada e ingiriendo todo tipo de bebidas alcohólicas, entre ellas cerveza y pisco.