Al finalizar el encuentro en "La Fortaleza", donde Lanús venció a River 4-2 (4-3 global), el presidente granate decidió no valorar los fallos arbitrales que ocurrieron durante el partido por semifinales de Copa Libertadores, y se dirigió directamente a las quejas que hubo por parte del volante millonario Leonardo Ponzio y su entrenador, Marcelo Gallardo: "Se lo digo a los dos, a llorar a la iglesia". Y se preguntó: "¿Desde cuándo River se queja de un partido con Lanús?"
 

 

Más allá de eso, Russo se mostró feliz por la victoria. aunque aclaró que todavía “no ganamos nada”, sólo “un partid. emocionante” por la semifinal de la Copa Liebrtadores.