A sólo un día del partido trascendental para la historia del fútbol argentino, Jorge Sampaoli todavía no definió a los once que buscarán conseguir un triunfo ante Perú, para empezar a acariciar la clasificación al Mundial de Rusia. La incertidumbre es grande. Y la preocupación de no tener aún a un equipo confirmado para un encuentro de tal magnitud también se acrecienta.

El entrenador del Seleccionado nacional probó ayer diversos equipos durante la doble jornada de entrenamientos, en el predio de la AFA, en Ezeiza. También modificó el sistema de juego en los diferentes ensayos. La obligación de ganar aparece como una necesidad tan grande como deseada.

En caso de no conseguir los tres puntos, Argentina correría el riesgo de observar el próximo Mundial de Rusia a la distancia. Mientras tanto, el entrenador continúa con más dudas que certezas. 

 Con línea de tres

Ya con todo el plantel completo, Sampaoli realizó un ensayo por la mañana con 10 jugadores, sin los arqueros. De entrada dio la sensación de que Mauro Icardi tomaba ventaja sobre Darío Benedetto, mientras Javier Mascherano perdía terreno con Federico Fazio. Con el esquema 3-3-3-1, los once que paró el entrenador argentino fueron: Sergio Romero; Gabriel Mercado, Fazio y Nicolás Otamendi; Enzo Pérez, Lucas Biglia y Éver Banega; Eduardo Salvio, Lionel Messi y Ángel Di María; Mauro Icardi.

Con cuatro en el fondo

Ya en el entrenamiento de la tarde, el entrenador argentino probó con cuatro defensores, con variantes en los apellidos, y apostó por Darío Benedetto, en lugar de Icardi en la ofensiva, como único referente de área. Romero estuvo en el arco y la última línea estuvo conformada por Mercado, Otamendi, Mascherano y Marcos Acuña como lateral izquierdo improvisado.

Las modificaciones surgieron en la mitad de la cancha, dado que en la primera formación probó con un triple cinco compuesto por Lucas Biglia, Éver Banega y Fernando Gago para explotar la velocidad de los intérpretes por las bandas que fueron Lionel Messi y Ángel Di María. En la segunda propuesta ingresó Alejandro Gómez en lugar del volante de Boca, para que el Papu se pare como extremo por izquierda, Messi se remueva al centro con libertad y el Fideo pase a la derecha.

El doble cinco compuesto entre Banega y Biglia tuvo la intención de darle mayor contención y que sea la primera salida para el tridente que debería abastecer al goleador del Xeneize. Finalmente, también decidió darle una oportunidad a Enzo Pérez en lugar de Biglia, para que se pare en la mitad de la cancha junto a Gago. Los tres más adelantados terminaron siendo Di María, Messi y  Emanuel Rigoni, para acompañar al Pipa.