Ante la falta de competencia por la cancelación de la 9ª etapa, el ruido estuvo fuera de la carrera ayer en el Dakar. Es que el líder en la categoría autos, el español Carlos Sainz (Peugeot), sufrió ayer una penalización de 10 minutos en su tiempo de la clasificación general, de acuerdo a la decisión de los comisarios deportivos de la prueba, por una denuncia del piloto de cuatriciclos Kees Koolen, quien adujo que el español lo impactó con su auto durante la 7ª etapa.

En el incidente protestado por el piloto holandés también se vieron involucrados el francés Stéphane Peterhansel (Peugeot) y el saudí Yazeed Al Rajhi (Mini), acusados de no prestar auxilio. Mientras el galo no recibió ningún tipo de sanción, el árabe fue excluido de la competición.

Tras declarar en la mañana del lunes  ante los jueces de la competencia, Sainz esperó varias horas para saber la determinación sobre su pena, y tras analizar las pruebas, los datos del GPS y demás evidencias, la ASO (Amaury Sport Organisation) decidió aplicarle esa suma de tiempo al piloto madrileño, mientras se especulaba que la sanción podría haber sido mayor, y hasta incluso podrían haber excluido al ex campeón del WRC.

Ante esta situación, la diferencia de Sainz con su escolta, el qatarí Nasser Al-Attiyah (Toyota) baja a los 56 minutos 37 segundos, en tanto que ahora el tercero, Stephane Peterhansel quedó a 1h03m42s del líderazgo. Tras la cancelación de la 9ª etapa, que debía desarrollarse ayer entre Tupiza (Bolivia) y Salta, por las malas condiciones climáticas que afectan a la zona sur de Bolivia, este martes se retomará la actividad con la realización de la décima especial que unirá Salta con Belén (Catamarca), tramo que tendrá un total de 797 kilómetros, de los cuales 373 serán de libre velocidad y los restantes 424 corresponden a enlace.