Godoy Cruz salió con una vestimenta que el árbitro Darío Herrera cuestionó, puntualmente el pantalón y las medias, y todo se solucionó por la buena predisposición de futbolistas de Talleres. Sin embargo, el retraso de 13 minutos en el comienzo del partido podría haberse evitado si la dirigencia de la Superliga dispusieran en la semana con qué colores deben salir al campo de juego los dos equipos.

El Tomba y la T tienen camisetas parecidas, azul y blanca a rayas verticales, entonces el conjunto cordobés salió con una remera con dos tonos de azul, pantalón y medias azules. El equipo mendocino ingresó con camiseta blanca y rayas finas de color bordón, pantalón y medias también bordó.

El árbitro Herrera cuestionó el color de los pantalones y medias: "Me dijeron que salían con pantalón y medias blancas". Pero en el estadio Malvinas Argentinas, la utilería mendocina no tenía. Entonces Javier Gandolfi, el capitán de Talleres, preguntó qué pasaba y decidió que todo su equipo cambiara medias y pantalones, para que hubiera un equipo con esas indumentarias oscuras y otras claras.

"No pasa nada", dijo Gandolfi al referí, quien agradeció el gesto. Todos los jugadores de Talleres se fueron al vestuario a cambiarse y salieron con pantalones blanco y medias a rayas blancas y azules.

El entrenador de Talleres, Frank Kudelka, reflexionó con lógica: "Es una desprolijidad, no sé que pasó. Esto tiene que ser un aprendizaje y que esté definido en la semana".