Marcelo D2 llega a la Argentina con su propuesta de samba: "Es un arco y flecha que se tensa con el pasado para llegar más lejos"
EXCLUSIVO. El 30 de agosto, el artista carioca aterriza en Buenos Aires para presentar su "Novo Samba Tradicional" en C Art Media, un show que promete ser un viaje de ida y vuelta entre el asfalto, el terreiro y la palabra.
@perez_daro
Siempre es bueno un recordatorio didáctico sobre coherencia: la fusión no traiciona, expande. Por ello, Marcelo D2, el artista que supo sintetizar la urgencia del rap con la cadencia del samba, vuelve a Buenos Aires en un momento cumbre de su carrera, cuando el proyecto "Novo Samba Tradicional" se convierte en el eje de una nueva etapa creativa. El domingo 30 de agosto, el mítico C Art Media (Av. Corrientes 6271) recibirá al carioca que es una de las figuras más vitales de la música brasileña contemporánea. El show no será un simple repaso de hits; promete ser una inmersión en el laboratorio sonoro de un músico que, a sus 58 años, encontró en la tradición el combustible para disparar su arte hacia adelante. Con más de 700 millones de reproducciones, una trayectoria que incluye dos Grammy Latinos con Planet Hemp y nominaciones en solitario, el exlíder de la banda pionera del rap rock brasileño trae consigo la certeza de que la identidad se construye abrazando las raíces sin miedo a mezclarlas. Todos los detalles de su regreso y su filosofía musical en esta nota.
En los últimos años, D2 profundizó su relación con el samba a través de grandes trabajos como "IBORU" (2023) y los volúmenes del "Manual Práctico do Novo Samba Tradicional". Lejos de ser un simple capricho de la madurez, esta inmersión es el resultado de un proceso que el propio artista define como su "arco y flecha".
Sobre el concepto que bautiza su presente, Marcelo expresó: "Es una mezcla... creo que es básicamente eso. Crecí muy fascinado por el skate, el cine americano, el jazz, el funk, James Brown, Marvin Gaye, la soul music americana. Eso me fascinó mucho, especialmente la cultura del skate, que me llevó hacia esa idea del 'live fast, die young', de acelerar y demás. Pero cuando me convertí en músico a los 22 años, entendí que para hacer música de verdad tenía que buscar mis raíces. No quería dejar de lado todo lo que amaba tanto -el skate, el rap de afuera-, así que para mí esa mezcla es esencial". Y agregó: "Respeto y amo el samba de los más viejos, como Bezerra, Arlindo, Zeca o Paulinho da Viola, pero ese es el samba de ellos; yo quería tener el mío. Entendí que mi samba debía juntarse con todo lo que me impactó tanto, como el rap".
Hablar de Marcelo D2 es recorrer la historia viva del encuentro entre el asfalto, el micrófono y el terreiro. Desde la visceralidad de Planet Hemp, banda que sufrió censura en los 90 por su discurso provocador, hasta su consagración solista con discos como "A Procura da Batida Perfeita", el carioca fue un arquitecto fundamental del sonido urbano latinoamericano.
Pero el presente del artista está marcado por una reflexión profunda. Verlo en el escenario interpretando samba da una sensación de confort, como si estuviera exactamente donde debe estar. Esa inmersión, según confiesa, no fue azarosa sino un destino largamente planeado. Sobre este proceso, Marcelo sostuvo: "Llevo 35 años preparándome para este momento, para hacer lo que estoy haciendo ahora. Todo ha sido un camino. Hacer Planet Hemp fue muy importante porque me creó una conciencia social muy grande que no habría tenido de otra forma. Me permitió diferenciarme en el samba y tener una mirada propia sobre la ciudad. Planet Hemp me ayudó mucho y llevo eso conmigo hasta hoy".
Y profundizó: "Existe un confort en el escenario cuando canto, de estar donde quiero, que creo que solo te lo da la edad. Te quita esa angustia juvenil interna y empiezas a sentir que puedes estar más tranquilo y hacer las cosas con más calma. Para estar cómodo ahora, parece que tuve que caminar mucho para llegar aquí: más de 30 años de carrera. Planeé esto; hace 20 años planeé que 20 años después estaría haciendo samba. Todo fue muy pensado".
Para D2, la música funciona como un mecanismo ancestral de evolución. Su alegoría es la clave para entender su presente: "Siento que el samba y quizás la música en general es como un arco y una flecha: mientras más tenses la cuerda, más fuerte va a salir la flecha hacia adelante, de eso se trata, utilizar lo que tenemos, lo que experimentamos, y que sea nuestra base para salir con más fuerza hacia el futuro".
Esta filosofía sostiene que la innovación genuina no surge de la nada, sino de tensar al máximo la tradición. "Yo trabajaba con el género desde 1998, porque es con lo que crecí, siempre estuvo. Pero en 2023 hice 'IBORU' y ese disco me abrió una puerta en la cabeza, en términos sonoros y en torno a la idea de pensar un nuevo samba. Investigar eso era fascinante. Quería explorar ese universo, y lo convertí en un laboratorio propio, pero para compartirlo también. Por eso pude probar, combinar elementos y encontrar otras posibilidades de sonido, es algo que sigo haciendo", afirmó el músico.
La mezcla de mundos que parecían incompatibles fue siempre su sello, pero también su campo de batalla. Frente a la resistencia de los puristas, D2 responde con la autoridad de quien vivió cada género en la piel: "No hago nada de lo que no tenga vivencia. Viví todo eso: viví mucho samba para hablar de samba, mucho rock and roll para hablar de rock, mucho rap para hablar de rap. Para mí es natural. Entiendo a los puristas, pero quien cree que el samba es una música 'pura' está muy equivocado. El samba es una mezcla de la música europea con la africana; es el batuque de África con la música portuguesa. Un país como Brasil y una ciudad como Río de Janeiro tienen mucho que ofrecer".
Criado en el barrio de Andaraí, con alma cosmopolita de skater y oído atento a Bad Brains, Ramones y Dona Ivone Lara, D2 encontró la forma de poner todo en el mismo lugar. "Crecí andando en skate, escuchando Bad Brains, Ramones, Bezerra da Silva, Dona Ivone Lara... No podía elegir una sola cosa. Tenía que poner todo en el mismo lugar y le encontré la forma. Para mí es muy natural que el punk rock, el samba y el rap caminen juntos porque soy hijo de la calle. En la calle, el samba, el rap y el punk conversan muy bien; todos beben y comen juntos. Como dice mi amigo BNegão: son caminos diferentes que llevan al mismo fin".
El show en Buenos Aires será un reflejo de esta etapa de madurez creativa, donde el pasado y el futuro se dan la mano sin estridencias. No será un show de nostalgia, sino una celebración de un presente que D2 construyó ladrillo por ladrillo. El artista, que ya llevó su sonido a 28 países y grabó un samba en el legendario Electric Lady Studios de Jimi Hendrix, se define hoy como un simple "operario del samba".
"Quiero llegar a viejo cantando samba, sentadito con la caja de fósforos en la mano, en un boteco, cerrando la noche"
Sobre sus deseos a futuro, soltó con una sonrisa: "Quiero llegar a viejo cantando samba, sentadito con la caja de fósforos en la mano, en un boteco, cerrando la noche". Con el lanzamiento del "Manual Práctico do Novo Samba Tradicional" y su ocupación artística en Río, D2 busca acercar su proceso al público: "Estoy siguiendo mi camino al servicio del samba, lo que más quiero es acercarme cada vez más al público, dejar que todos entren y sepan lo que pasa durante el proceso de creación, cómo llegamos hasta aquí. El público es gran parte del Nuevo Samba Tradicional, tiene que acercarse, yo soy una herramienta".
La cita es el 30 de agosto en C Art Media para comprobar que, para ir hacia adelante, a veces hay que saber mirar hacia atrás con la misma intensidad con la que se tensa un arco.
D.P



