FARÁNDULA

Ángel De Brito ya piensa en el final de "LAM": "Me aburrí de hablar todos los días de Wanda, de Tini..."

El conductor despejó los rumores sobre su salida de la televisión y ratificó que el ciclo de América TV tiene los días contados después de doce años. Afirmó que el agotamiento no es con la gente sino con la repetición de los mismos temas. Más detalles en la nota.

Ángel De Brito volvió a poner sobre la mesa el futuro de "LAM" y desató una nueva ola de especulaciones. El conductor del exitoso programa de espectáculos fue invitado a un programa de streaming de Fernanda Iglesias, donde salió al cruce de las versiones que circularon en los últimos días. Todo comenzó con algunos comentarios al pasar que había realizado en su ciclo, y luego con la noticia de que reemplazaría a Moria Casán en El Trece, lo que encendió las alarmas. Ahora, con su estilo directo, aclaró que no piensa retirarse de la televisión, aunque confirmó que el ciclo que lo consagró llegará a su fin.

"Lo tergiversaron todo lo que dije. Yo dije: doce años me parece ya un buen momento de cerrar LAM, no de cerrar mi contrato ni con la productora, ni con el canal, ni dejar de hacer tele", señaló De Brito, visiblemente molesto por las interpretaciones apresuradas. "Vi notas que me retiraba, vi notas que me echaban, que me iba, vi todas las opciones", completó con ironía, haciendo referencia a los rumores que lo ubicaban fuera de la pantalla chica.

El conductor ya había anticipado a principios de agosto, en su programa de Bondi Live, que el ciclo se despediría. En esta nueva oportunidad, ratificó esa postura sin vueltas: "Va a terminar en algún momento, sí. Me parece que los doce años es un buen número para cerrarlo". Además, sumó un dato significativo: el programa acaba de alcanzar los 2.500 episodios, una cifra que para él representa un ciclo cumplido y un punto de inflexión.

De Brito fue enfático en separar el fin del programa de un eventual alejamiento de la pantalla. "Son ciclos, son 12 años, estamos bien. No dije que me iba a retirar de la televisión, solo hacer otras cosas", había explicado días atrás en declaraciones a "Desayuno Americano" (América TV). En la charla con Iglesias lo reiteró: su intención es explorar nuevos formatos, no desaparecer del aire. Esta aclaración llegó como un baldazo de agua fría para quienes ya especulaban con su salida definitiva del medio.

El conductor reconoció que el agotamiento no pasa por las personas que lo rodean sino por la rutina de los temas. "No de la gente, sino de todos los días lo mismo, de todos los días hablar de Wanda, de todos los días hablar de Tini", graficó con crudeza. De Brito atribuyó parte de ese desgaste a la velocidad que impuso la era de las redes sociales: "Estamos tan locos con la velocidad del teléfono, de las redes sociales, del clip, clip, clip, que me parece que todo tiene más vértigo hoy". Su diagnóstico refleja una preocupación genuina por el estado actual del periodismo de espectáculos.

El anuncio generó debate incluso puertas adentro del programa. Cuando De Brito lo adelantó en Bondi Live, sus propias panelistas intentaron disuadirlo. La Barbi le recordó la máxima de Mirtha Legrand, según la cual "los éxitos no se abandonan". 

El conductor escuchó el argumento, pero no cedió. Sí admitió que le resulta difícil imaginar el programa sin él al frente: "Es raro cuando se van los conductores y vienen otros. Hay pocas excepciones de que el programa funcione. Creo que los programas son de los conductores", afirmó.

Para ilustrar que cerrar una etapa exitosa no implica el fin, trajo a colación el caso de Mario Pergolini, quien dejó CQC en su mejor momento y logró reinventarse. "Ahora hace otro programa y le va bárbaro", reconoció. De Brito parece buscar ese mismo desafío, ese salto al vacío que le permita renovarse como profesional y evitar caer en la monotonía que tanto critica.

Consultado por Iglesias sobre si se aburre de trabajar con las mismas personas, el conductor rechazó esa lectura. Repasó la historia del programa y señaló que varias integrantes tuvieron una trayectoria extensa junto a él: Yanina Latorre estuvo diez años, Andrea Taboada ocho, Nazarena Vélez lleva cinco y Mariana Brey también completó cinco temporadas. "De la gente no me aburro", subrayó, despejando cualquier conflicto interno en el equipo.

Lo que sí destacó como clave para la longevidad del ciclo fue el sistema de panelistas rotativas que adoptó en los últimos años. "Al cambiar tanto elenco, eso le da al programa un dinamismo que por ahí te lo hace distinto todos los días. No es lo mismo un panel que el otro", explicó, y trazó un paralelo con Bondi Live, donde la mesa también varía según el día. Esta estrategia, según De Brito, mantuvo fresco un formato que podría haber caído en el cansancio.

Tras el anuncio del cierre, América TV no tardó en reaccionar. Según reveló el propio conductor en Bondi Live, Pamela David le escribió al día siguiente para tantear la posibilidad de un nuevo proyecto dentro del canal. De Brito no dio detalles sobre la propuesta, pero la señal de la emisora fue clara: no quiere perder a una de sus figuras más convocantes cuando LAM baje la persiana.

El ciclo, que arrancó en El Trece con el nombre "Los Ángeles de la Mañana" y luego migró a América TV en horario nocturno ya rebautizado como LAM, transita actualmente su undécima temporada. El final, según su conductor, llegaría en 2027. Esta decisión, lejos de ser un capricho, parece responder a una necesidad de renovación en un conductor que supo leer los tiempos y las exigencias de la audiencia.

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