Ángela Leiva reveló cómo fue el abrupto final de su romance con Chelo Weigandt: "No le serví más..."
La cantante recordó la relación que mantuvo con el futbolista del Inter Miami. Habló del vínculo exprés, los planes que compartían y el mensaje que marcó el quiebre definitivo. Enterate qué dijo, en la nota.
A fines de 2024, el público se conmovía con la intensa historia de amor entre Ángela Leiva y Chelo Weigandt. Todo avanzó a un ritmo vertiginoso, con gestos profundos y una exposición mediática constante. Sin embargo, tras apenas tres meses de noviazgo y un compromiso que parecía consolidado, en marzo pasado anunciaron la ruptura. Hoy, en un gran momento personal, la cantante volvió sobre ese vínculo y relató cómo fue su inesperado final.
A nueve meses de la ruptura, la artista decidió hablar sin filtros y reveló detalles desconocidos de aquel romance que prometía más de lo que duró. En este sentido, los mediáticos pasaron las fiestas juntos en Estados Unidos y se tatuaron en común pocas semanas después de conocerse, una señal de la intensidad con la que vivieron la relación.
Invitada al programa “Hay amor” (Hispa), conducido por Nacho Elizalde, Ángela repasó su historial sentimental y, al llegar al capítulo de Chelo Weigandt, lanzó una frase filosa: “Cambié de rubro y no me fue tan bien ahí, me fue como el traste”. A partir de ahí, abrió la puerta a un relato crudo y honesto.
“Fue intenso, un montón. Fue mediática”, recordó antes de contar cómo empezó todo. “En una fiesta, me encaró él y flasheé. Dije, ‘encontré al amor de mi vida’”, reveló, dejando en claro que la ilusión fue inmediata y total desde el primer momento.
Sobre su forma de vincularse, Leiva fue contundente. “Yo entrego porque me parece que vincularse es eso. Si yo siento que te quiero, te lo voy a hacer saber”, explicó. Y detalló el esfuerzo que hacía para sostener el vínculo a distancia: “Él vivía en Miami, yo vivo acá y ¿quién iba a verlo? Yo iba a verlo a él, no paseaba nada”.
El quiebre llegó de manera inesperada y unilateral. “Se tiró para atrás, no le dio. No le serví más. Viste que a los tipos les pinta esa, ‘me serviste hasta acá y hasta acá no’. Fue fuerte, porque había compromisos de una vida juntos, de continuar en el tiempo. Se charlaba un montón eso. Y dolió”, relató con dolor.
“Más que nada porque me ha costado tanto que, de repente, sentirme cómoda con algo y pensar y creer que esa persona lo es… y de un día para el otro me dice que no está para esta y que no quiere saber más nada conmigo, me deja con una incertidumbre y me ataca automáticamente a esa situación de decir, ‘¿por qué no me está eligiendo si yo lo dí todo para él? ¿Qué hice mal?’. Ahí está el error, no es así”, sumó.
Ese final abrupto se dio, según contó, a través de un mensaje. “Me agarró un ataque, no entendía. Yo le decía que hablemos y él no quería saber nada”, recordó. Con el tiempo, logró cerrar esa etapa. “Siempre estuve bien, y ahora también voy a estar bien. Pero me costó salir de ahí”, concluyó Ángela, con sinceridad.



