Emiliano Tarragona, denunciante de Maxi Ghione, contó su versión sobre lo que vivió: "Estaba en una especie de psicosis..."
El hombre que llevó al actor a la Justicia contó cómo fue el episodio que terminó con Ghione imputado. Habló de comportamientos extraños, mensajes inquietantes y reveló por qué todavía siente temor.
Emiliano Tarragona, el hombre que denunció a Maxi Ghione, rompió el silencio y contó su versión de los hechos. El trabajador sexual describió el episodio que derivó en la imputación del actor y explicó por qué sigue con miedo pese a que Ghione recuperó la libertad. Sus declaraciones ponen el foco en el estado en que, según su percepción, se encontraba el artista durante el conflicto.
"Estaba pasando una especie de psicosis"
En diálogo con Telenoche, Tarragona no dudó cuando le preguntaron si el actor estaba en sus cabales durante el hecho. "No. No. Estaba pasando una especie de psicosis", respondió con contundencia. Esa frase se convirtió en el eje de su relato y resume la imagen que construyó sobre lo que vivió junto a Ghione.
El denunciante describió situaciones que, según su versión, le generaron preocupación creciente. Contó que el actor le hablaba de amenazas que solo existían en su cabeza. "Me decía: 'Tengo un arma también porque a la noche, cuando se empieza a mover la araña, el techo, el foco, el gato empieza a mover la cola y es porque anda alguien arriba del techo. Me quieren robar. Así que yo tengo un arma siempre preparada'", relató Tarragona.
También mencionó rutinas que le llamaban la atención. "A la noche sale a andar a caballo, a las cuatro de la mañana, con el rifle. Sale a andar en moto a las cuatro de la mañana, con la pistola", sostuvo.
El miedo que no se va
Tarragona explicó que empezó a sentir temor por la situación y lo vinculó con los mensajes que recibía del actor. "Yo empecé a sentir... Sufro de ansiedad y pánico", afirmó. Según su relato, cuando iba a la casa de Ghione, el actor le pedía que le enviara desde el auto su ubicación en tiempo real. "Él sabe dónde yo vivo", agregó.
El hombre contó que, en una oportunidad, cuando intentó reclamarle un pago, recibió un mensaje que interpretó como una amenaza. "A la noche le pido para cobrarle, él me pone eso, y ahí, bueno, me dice: 'Dejame no estar, no te metas conmigo, porque vas a despertar al pobre demonio', o algo así", detalló.
La libertad de Ghione y la reacción del denunciante
Hacia el final de la entrevista, le preguntaron cómo se siente ahora que Ghione recuperó la libertad, aunque sigue imputado en la causa. "Yo sí [tengo miedo], y ahora voy a buscar otro abogado, porque yo tengo las pruebas", aseguró.
En ese sentido, explicó que conserva audios y mensajes que, según su versión, podrían respaldar sus dichos. "Yo de las 10 a las 12 tengo los audios, los mensajes de mi amigo, donde me escribe, y después recién yo a las 12, después estoy yendo", detalló.
Tarragona también reconstruyó los momentos previos al episodio que terminó con la intervención de los vecinos. "Yo no podía ir, y a las 11 y media es como que le hice frente, porque tengo una mamá que está mal de salud, y ella se levanta a esa hora, y yo dije, me voy", contó. Y agregó: "Y ahí es como que no forcejeamos, pero no, y se fue los vecinos, y el portón, y bueno, salgo yo".
El análisis de lo que viene
La causa sigue bajo investigación y Ghione permanece imputado mientras avanza el proceso. Lo que surge de la entrevista de Tarragona es un relato cargado de detalles sobre comportamientos que, según su percepción, indicaban un estado alterado del actor. Las armas, los mensajes y las salidas nocturnas son los puntos que más pesan en su versión.
Del otro lado, resta conocer la postura oficial de Ghione y de su defensa, que por ahora no hicieron declaraciones públicas sobre estas acusaciones. El actor recuperó la libertad, pero la imputación sigue firme. La Justicia deberá determinar si los audios y mensajes que Tarragona dice tener alcanzan para sostener la denuncia.
Lo cierto es que el caso expone una relación compleja entre dos personas que, en algún momento, compartieron un vínculo. El temor que Tarragona dice sentir y las pruebas que asegura conservar serán clave en los próximos pasos del expediente.



