La prima de Thiago Medina que lo denunció por abuso sexual dio su crudo testimonio: "Nadie sabe lo que yo pasé..."
Iara Agustina Ledesma, de 19 años rompió el silencio en "LAM" y se quebró al contar el episodio que sufrió a los 13 años.
La denuncia por abuso sexual contra Thiago Medina, ex participante de "Gran Hermano", sacudió el ambiente del espectáculo y las redes sociales. Su prima, Iara Agustina Ledesma, de 19 años, formalizó la acusación en una comisaría de La Matanza y, tras las declaraciones de Medina, que negó todo en sus redes sociales, al día siguiente la joven se sentó frente a las cámaras de LAM (América TV) para contar en detalle lo que vivió.
Con la voz quebrada y lágrimas en los ojos, la joven reconstruyó el momento en que, según su relato, Medina la sometió a tocamientos cuando ella era una niña. También apuntó contra la familia de su primo, que habría intentado desacreditar su palabra y difundir versiones falsas en el barrio. "Nadie sabe lo que yo pasé en el momento", disparó, en una de las frases más duras de la entrevista. El acusado, por su parte, salió a responder con un comunicado en sus redes sociales en el que negó "de manera categórica" los hechos y aseguró que se pondrá a disposición de la Justicia.
Iara Ledesma llegó al estudio de "LAM" con una determinación que contrastaba con la fragilidad de su relato. La joven contó que el episodio ocurrió hace seis años, cuando ella tenía 13 y Thiago Medina 17, en la casa de ella, en la localidad de Virrey del Pino.
Según su testimonio, su primo solía quedarse a dormir en su vivienda. Esa noche, mientras él jugaba a la Play con su hermano, él se metió en su cama. "Ahí empezó todo", resumió, sin dar más detalles explícitos . Lo que sí detalló fue la amenaza que recibió: "Él me dijo que no le cuente a nadie porque se iba a armar un re lío". Esa advertencia, contó, la mantuvo en silencio durante tres años. Recién a los 15 se animó a contarlo, primero a su mamá y luego al resto de la familia.
La primera reacción de los familiares de su primo, sin embargo, no fue la esperada. Iara relató que ella y su madre fueron a la casa de los Medina para encarar el tema. En esa reunión, dijo, Thiago se quebró y pidió perdón llorando: "Que lo perdone, que él no quería hacer esto, pero que lo perdonen".
Su madre, que es la madrina de Thiago, le respondió que no podía perdonarlo, pero que no iba a tomar acciones legales. Lo que vino después, según la denunciante, fue una suerte de campaña en su contra. La hermana de Thiago, Camila, que no estaba presente en esa reunión, empezó a difundir en el barrio que todo era una mentira de Iara. "Ella fue la única que se encargó de hablar por todos lados", sostuvo la joven.
El caso tomó estado público cuando el periodista Matías González difundió un audio con el testimonio de Iara. Horas después, ella se presentó en el Centro de la Mujer y la Familia de Virrey del Pino y radicó la denuncia formal. Según el parte policial, los hechos habrían ocurrido en una vivienda de la calle Vilela y consistieron en tocamientos por debajo de la ropa. La causa quedó en manos de la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil N° 2 de La Matanza, a cargo del fiscal Juan Pablo Volpicina. La denunciante instó la acción penal pero no solicitó medidas cautelares contra el acusado.
Frente a la difusión mediática, Thiago Medina rompió el silencio con un escueto comunicado en sus historias de Instagram. "Quiero expresar que niego de manera categórica los hechos que se me atribuyen", escribió. "El tema ya se encuentra en manos de mi abogado y me he puesto a total disposición de la Justicia para que la verdad salga a la luz". También anticipó que no hará más declaraciones por respeto a la investigación.
La palabra de Iara en "LAM" dejó varios puntos para el análisis. La joven explicó que decidió hacer pública la denuncia ahora porque ya no podía más con el peso del secreto. "Me callé un montón de tiempo porque soy una chica que no habla en el momento. Me pasó con otra persona y no lo hablé porque me cuesta mucho soltar las cosas", confesó.
También respondió a quienes la acusan de buscar fama con esta historia: "Si yo quisiera buscar fama no iría por este lado, ¿qué me van a conocer porque fui abusada?". Además, cuestionó la actitud de la familia de su primo: "Brisa me había dicho que me iba a apoyar, pero después Camila llenó la cabeza de todos de que era mentira". Por último, lanzó un desafío: "Si es verdad que yo los amenazo con contar esto, que muestren las pruebas".
El cruce de versiones quedó planteado. Mientras Iara sostiene que hubo un pedido de perdón y una campaña para desacreditarla, Thiago Medina se ampara en su negativa y en el camino judicial.
La Justicia deberá ahora analizar las pruebas y determinar si la palabra de la joven, sostenida en el tiempo, tiene entidad suficiente para avanzar en la investigación. Más allá del resultado, el caso deja expuesta la dinámica de los abusos intrafamiliares, donde el silencio y la presión del entorno suelen ser los peores enemigos de las víctimas.


