Luciano Castro tomó una dramática decisión en su peor momento: "Se internó por voluntad propia..."
La salud mental del actor estaría atravesando su peor momento luego de la tormenta mediática que desataron sus infidelidades y la consecuente separación de Griselda Siciliani.
El delicado presente de Luciano Castro finalmente habría tenido un desenlace preocupante. Tras separarse de Griselda Siciliani por sus numerosas infidelidades, y la polémica por el pasacalles que le hizo rogando que lo perdone, enfurecieron aún más a la actriz, que le pidió que deje de exponerla. Mientras sus ex, Sabrina Rojas y Flor Vigna, también lo señalaban sin parar en redes y TV. En las últimas horas, revelaron que el actor tomó la determinación de internarse por voluntad propia en un centro terapéutico.
En las últimas horas, el periodista Pepe Ochoa reveló en "LAM" que Luciano decidió internarse por voluntad propia. Lejos de tratarse de una adicción, la decisión responde a un cuadro de angustia profunda. Según pudo saber el panelista, la gota que rebalsó el vaso fue una conversación que Castro mantuvo con Griselda, donde él admitió no dar más y necesitar ayuda para poder estar mejor.
La situación del actor no es nueva y viene gestándose desde hace semanas. Ochoa explicó que vienen trabajando la información desde hace más de una semana y que el distanciamiento definitivo de Siciliani fue un golpe durísimo. "Él no la estaba pasando nada bien, ni en relación a la exposición ni al distanciamiento con Griselda. No estaba bien Luciano. Para nada", aseguró el periodista, describiendo días muy oscuros para el protagonista de tiras como "Educando a Nina".
Uno de los detonantes que más habría afectado a Castro fue la exposición pública y el escarnio en redes sociales. El propio actor habría manifestado en su momento que ver su imagen reducida a memes le generaba una ira difícil de controlar . "Eso lo afectaba muchísimo. Le generaba mucha ira, porque, como él decía, todo lo que construye lo termina destruyendo", recordó Ochoa, citando textualmente las palabras de Castro, quien siente que su legado profesional y personal se desmorona.
En este contexto, el frente abierto con sus exparejas no hizo más que profundizar su crisis. Mientras Sabrina Rojas ironizaba sobre el pasacalles asegurando que sintió que se había "casado con un boludo", Flor Vigna lo acusó duramente en los medios: "Fui cornuda, me debe plata y banqué actos de violencia". Esta lluvia de acusaciones y la presión mediática habrían convencido al actor de que necesitaba un aislamiento total para enfocarse en su salud.
Sobre las características de la internación, Pepe Ochoa fue claro al aclarar que no se trata de un cuadro de salud mental grave o de adicciones, sino de una necesidad de cambio. "Él está internado en un centro terapéutico, donde reciben tratamientos grupales y actividades que lo ayudan a cambiar su situación actual", detalló, remarcando que la decisión fue voluntaria y basada en la promesa que le hizo a Griselda de tratarse porque sentía que no podía más.
El entorno del actor lo describe destruido, cargando con la culpa de haber perdido al amor de su vida y de haber lastimado a quienes lo rodean. "Él siente que todo lo que construye lo destruye, y que a todos los que ama los aleja. Está viviendo un infierno", sentenció Ochoa. Ahora, en silencio y lejos de los reflectores, Luciano Castro busca reconstruirse desde adentro, con la esperanza de cumplir la palabra empeñada y, quizás, encontrar la paz que se le niega afuera.


