Murió Paula Sinay, la docente y directora que marcó a generaciones de artistas mendocinos
La actriz, directora y profesora de la UNCuyo falleció y deja un legado enorme en la escena de Mendoza. Formó a cientos de alumnos, dirigió Lazos Danza-Teatro y participó en la película Parque Central.
Paula Rut Sinay, actriz, directora y docente de teatro, murió y su partida deja un vacío profundo en la escena artística y académica de Mendoza. La noticia la comunicó la Asociación Argentina de Actores y Actrices. Referente provincial durante décadas, Sinay unió la pedagogía, la investigación y la creación escénica con el mismo rigor. Sus estudiantes y colegas la recuerdan por una convicción contagiosa. Fue profesora en la UNCuyo y dirigió el grupo Lazos Danza-Teatro.
Una formación porteña y una carrera mendocina
Sinay estudió en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Allí obtuvo el título de Profesora en Ciencias de la Educación con especialización en Educación Artística. Cuando volvió a Mendoza, su trabajo se concentró en la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo). Se desempeñó como profesora titular de Técnicas Corporales I y II en la Facultad de Artes y Diseño. Ese cargo la convirtió en una figura central de la formación teatral y corporal de varias generaciones de artistas mendocinos.
Muchos de sus alumnos reconocen en ella a quien les enseñó a habitar el cuerpo antes de subir al escenario. Además de dar clases, integró un equipo de investigación dentro de la misma casa de estudios. El grupo desarrolló un entrenamiento progresivo que articulaba técnicas vocales, corporales y de actuación. La meta: ofrecer a los estudiantes un abordaje integral de las herramientas escénicas.
Lazos Danza-Teatro, el proyecto que nació en 1999
En el terreno de la creación, Sinay dirigió el grupo Lazos Danza-Teatro. La agrupación se fundó en 1999 con estudiantes del Profesorado de Expresión Corporal Isadora Duncan. Ese espacio fue el lugar desde donde desarrolló sus propuestas escénicas más reconocidas. También fue el sitio donde la frontera entre maestra y artista se volvía menos nítida.
Uno de sus trabajos más destacados fue Líneas en forma. La obra combinó danza, teatro, música, texto y escenografía en una propuesta de lenguaje híbrido. La revista Picadero, publicación del Instituto Nacional del Teatro (INT), la reseñó en 2001. Esa reseña le dio proyección nacional dentro del circuito de la escena independiente argentina. También dirigió Lazos... tantos siglos de civilización, y no aprendimos a abrazarnos..., otra producción del grupo que continuó la exploración del cruce entre el movimiento y la palabra.
Un capítulo clave en un libro de didáctica teatral
La dimensión pedagógica de su trabajo quedó documentada en el libro colectivo Didáctica del teatro II. Una didáctica del teatro para el nivel polimodal, publicado en 2004. En esa obra, Sinay escribió el capítulo «El lenguaje corporal como un eje de trabajo posible en el nivel polimodal». El texto aborda las relaciones entre cuerpo, movimiento, gestualidad y experiencia artística en la educación secundaria.
Allí plasmó su convicción de que el teatro en la escuela no es un adorno curricular, sino una forma de conocimiento. El capítulo ofrece herramientas concretas para docentes de teatro y expresión corporal. Todavía hoy se usan en aulas de toda la provincia.
Su paso por el cine y el recuerdo cotidiano
En los últimos años, Sinay amplió su trabajo hacia el cine. En 2022 integró el elenco de Parque Central, película rodada íntegramente en Mendoza y dirigida por José Kemelmajer, con la codirección de Axel Rezinovsky. Compartió el reparto con Ernesto Suárez, Aníbal Villa, Gustavo Torres y Horacio Ramos, entre otros artistas de la región.
La comunidad artística mendocina, sus colegas de la UNCuyo, sus familiares y amistades la despiden con dolor. Pierden a alguien que enseñó con generosidad y creó con honestidad durante toda una vida dedicada al teatro. En su cuenta de Instagram, Paula compartía imágenes junto a Rocco, su perro. Esos posteos dejaban ver, fuera del escenario, una calidez cotidiana que quienes la conocieron reconocen como parte de lo mismo: una manera de estar presente en todo lo que hacía.
Un legado que excede las tablas
La muerte de Paula Sinay obliga a mirar lo que deja. No se trata solo de una lista de obras ni de cargos académicos. Su huella aparece en los cuerpos de sus alumnos, en las aulas donde se sigue enseñando expresión corporal y en los grupos que tomaron su método como punto de partida. En una provincia donde el teatro independiente pelea por subsistir, una docente que formó a varias generaciones durante décadas ocupa un lugar estratégico.
Sinay entendió algo que pocos ven: el cuerpo es el primer territorio del actor. Esa idea, que defendió en sus clases y en sus investigaciones, hoy funciona como su mejor homenaje. La escena mendocina pierde a una maestra, pero gana un legado que sus discípulos ya se encargan de sostener.



