Pampita celebró en el Obelisco junto a miles de hinchas y compartió un emotivo mensaje: "No tengo planeado.."
La modelo decidió salir a las calles tras la clasificación de Argentina a la final del Mundial 2026. Acompañada por familiares, compartió imágenes de una noche inolvidable en el corazón de Buenos Aires. Los detalles, en la nota.
La clasificación de la Selección Argentina a una nueva final del mundo volvió a convertir al Obelisco en el epicentro de la celebración. Miles de personas se acercaron al tradicional punto de encuentro porteño para cantar, abrazarse y compartir la emoción que dejó el triunfo ante Inglaterra. Entre los presentes hubo una figura que sorprendió a muchos: Pampita.
Lejos de los flashes y de los eventos exclusivos, Carolina Ardohain decidió vivir el momento como una hincha más. Rodeada de sus hijos, su hermano y otros seres queridos, se mezcló entre la multitud y fue testigo de una de las noches más emotivas que dejó el Mundial 2026.
Pampita se sumó a la fiesta albiceleste
Después de seguir el partido desde su casa, la modelo no quiso quedarse afuera de los festejos y se dirigió al centro porteño para celebrar junto a miles de argentinos.
A través de sus redes sociales, compartió un carrusel de imágenes y videos que reflejaron la magnitud de la convocatoria: banderas argentinas flameando, fuegos artificiales, personas trepadas a distintos puntos del Obelisco y los clásicos cánticos que acompañan cada presentación de la Scaloneta.
Para acompañar la publicación, Pampita apeló a una de las frases más representativas del cancionero futbolero de los últimos años. La modelo escribió: "No tengo planeado morirme acá tirado... No me pidas que no vuelva a intentar...", en referencia al tema de Wos que desde Qatar 2022 acompaña a los hinchas argentinos y que volvió a escucharse durante los festejos por la clasificación a la final.
La reacción de sus seguidores
La presencia de Pampita entre la multitud sorprendió a muchos de sus seguidores, que rápidamente reaccionaron en redes sociales.
"¿Estaba Pampita en el Obelisco? ¡Qué genia!", comentó un usuario, mientras otros destacaron su espontaneidad con mensajes como: "Qué orgullo que seas argentina, reina", "Caro en el Obelisco como cualquier ciudadano de a pie. Te amo. Aguante Argentina" y "Te amooooo Caro, gracias por ser argentina".
La escena volvió a demostrar cómo el Mundial logra romper barreras y reunir, en un mismo lugar, a personas de todos los ámbitos unidas por un mismo sentimiento.
Su experiencia acompañando a la Selección en el Mundial
La conexión de Pampita con esta Copa del Mundo no comenzó con los festejos en Buenos Aires. La conductora también siguió de cerca el recorrido de la Selección Argentina durante el torneo disputado en Estados Unidos y habló en varias oportunidades sobre lo que significó vivir esa experiencia.
En distintas entrevistas durante el Mundial, Carolina Ardohain describió la experiencia de acompañar a la Selección como algo único. "Es una locura, un sueño y una bendición. Yo nunca lo doy por sentado cuando estoy ahí. Digo: 'Qué suerte que la vida me permite vivir esta experiencia que es irrepetible, soñada y tiene una vibración que no se parece a nada'", aseguró al recordar su paso por Estados Unidos.
Para Pampita, la magia de un Mundial excede cualquier otro espectáculo. Según explicó, la conexión que genera la Selección es incomparable: "Uno puede ir a un recital, te divertís y lo pasás bien porque está tu ídolo, pero esto es otra cosa: es tu país, tu bandera, tu equipo, es abrazar al de al lado".
Una noche que quedará en la memoria de los hinchas
Como ocurrió en otras jornadas históricas de la Selección, el Obelisco volvió a transformarse en el escenario elegido para descargar la emoción contenida. Entre cantitos, abrazos y banderas, Pampita dejó por unas horas su rol de figura pública para convertirse simplemente en una argentina más celebrando un triunfo inolvidable.
Con la final del Mundial 2026 cada vez más cerca, la ilusión sigue creciendo. Y si algo dejó en claro la noche del miércoles es que, cuando juega la Selección, no hay diferencias: todos terminan encontrándose en el mismo lugar, unidos por la camiseta celeste y blanca.



