Santiago del Moro se cansó de las críticas de los participantes de "Gran Hermano" a Messi: "Tengan mucho respeto con los jugadores..."
El conductor explotó en el vivo del reality al escuchar críticas contra Lionel Messi y el equipo argentino. El reclamo llegó después de que Manuel Ibero y Leandro Nigro cuestionaran el rendimiento del capitán.
El enojo se notó en su rostro y en el tono de su voz. Santiago del Moro, conductor de "Gran Hermano", interrumpió la dinámica del reality durante la cena de nominados para lanzar un mensaje que no admitía réplicas. Los participantes habían cruzado un límite, y el presentador no estaba dispuesto a tolerarlo. Mientras la Argentina celebraba el pase a semifinales del Mundial 2026, algunos integrantes de la casa más famosa del país se dedicaban a cuestionar el rendimiento de Lionel Messi y sus compañeros. Del Moro, visiblemente molesto, les recordó que esos jugadores "lo están dando todo" y que merecen respeto, no críticas infundadas desde un sillón.
Todo sucedió durante la emisión del domingo por la noche. Santiago del Moro conducía la gala de nominación cuando, en un momento de la transmisión, soltó su bronca contenida. "¡Qué manera de sufrir! Ahí los escuché hablando de los jugadores. Tengan en cuenta que tengan mucho respeto con los jugadores porque se los enaltece. Lo están dando todo y ya estamos en las semifinales", lanzó el presentador, con un tono que no dejaba lugar a dudas sobre su molestia.
El conductor no mencionó nombres específicos durante su discurso, pero todos los seguidores del programa sabían a quiénes apuntaba. Los participantes Manuel Ibero y Leandro Nigro, este último ya eliminado, fueron los principales señalados por sus comentarios despectivos hacia la figura de Messi. Del Moro, que sigue de cerca el Mundial y sabe lo que significa cada partido para el país, no dudó en salir al cruce de lo que consideró una falta de respeto injustificada.
La historia de las críticas dentro de la casa de "Gran Hermano" no empezó con Manuel Ibero. Hace algunas semanas, cuando el Mundial recién comenzaba, Leandro Nigro protagonizó un escándalo que terminó acelerando su salida del reality.
El participante habría insultado a Lionel Messi en una conversación con otros compañeros, aunque la frase no se escuchó con total claridad en la transmisión. Varios integrantes del juego dieron fe de lo que dijeron haber oído, y la repercusión fue tan grande que la producción del programa no pudo ignorarlo.
Nigro, que hasta ese momento mantenía un perfil bajo dentro de la casa, se convirtió en el blanco de las críticas del público. Las redes sociales se encendieron con pedidos de expulsión, y la tensión dentro del grupo creció al punto que el influencer terminó siendo el eliminado de esa semana. Su salida, aunque enmarcada en la dinámica del juego, llevó el sello de un castigo popular por haber tocado un tema sensible: la idolatría por el capitán de la Selección.
Manuel Ibero, en cambio, sigue dentro de la casa y mantiene su postura crítica. Durante las transmisiones de los partidos de la Selección, el participante no ocultó su descontento con el desempeño de Messi. "Messi ya no está al nivel que estaba antes. En el 2022 no se jugó así y era otro Messi aparte. El Messi de 2022 se podía sacar a tres tipos de encima, el Messi de ahora, no", afirmó en una charla de cocina, cuando la Selección recién pasaba a octavos de final.
Sus declaraciones continuaron en los partidos siguientes. Tras una jugada fallida de Messi, Ibero soltó: "Hace cinco años entraba". Y al finalizar el encuentro de cuartos de final, insistió con su análisis: "Todas a Messi iban ahora que perdió el récord ese de los goles seguidos". Las frases se viralizaron y generaron una ola de repudio en las redes, donde los usuarios pedían su expulsión del juego, aunque esta vez la producción no tomó medidas disciplinarias más allá del llamado de atención que hizo Del Moro en vivo.
El reclamo de Santiago del Moro no fue un hecho aislado. Llegó en un momento de máxima efervescencia futbolística, con la Argentina clasificada a semifinales y el país entero volcado al aliento de la Scaloneta. El conductor, que desde hace años conduce el reality, sabe que el programa es un espejo de la sociedad argentina y que sus participantes, aunque encerrados, reflejan opiniones que existen en la calle. Pero también entiende que hay límites que no deben cruzarse, sobre todo cuando se trata de figuras que dieron alegrías inolvidables al país.
"Lo están dando todo y ya estamos en las semifinales", insistió Del Moro, buscando poner en valor el esfuerzo de los jugadores. La frase apuntó a desactivar cualquier crítica que pretenda minimizar el logro deportivo. El conductor, con su estilo directo, recordó a los participantes que el fútbol no se juega con la boca sino con los pies, y que los que están dentro de la cancha merecen respeto más allá de cualquier opinión personal.
El episodio entre Del Moro, los participantes y el público reveló una vez más que el fútbol en Argentina trasciende lo deportivo. Las críticas a Messi, por más técnicas que pretendan ser, tocan una fibra sensible en una sociedad que construyó una narrativa redentora alrededor del capitán. Desde la consagración en Qatar 2022, Messi dejó de ser un simple jugador para convertirse en un símbolo de perseverancia y pertenencia nacional. Cuestionarlo, en ese contexto, equivale a cuestionar una parte de la identidad colectiva.
El rol de Santiago del Moro, en este marco, no fue menor. Al salir al cruce de los participantes, el conductor se posicionó como un vocero de esa identidad, un guardián de los valores que muchos argentinos defienden con pasión. Su intervención, más allá de la polémica, funcionó como un recordatorio: en la casa de Gran Hermano, como en el país, hay temas que no se tocan sin cuidado. El Mundial sigue su curso y los participantes deberán aprender que, para la mayoría del público, el respeto a la Selección no es negociable.



