POR LA RED

Pepe Chatruc cerró su historia con Sabrina Rojas con un mensaje fuerte: "Nada más que..."

El exfutbolista respondió al anuncio de la conductora con una frase corta y sin vueltas. Ella había hablado de una magia que se apagó. El cierre, sin escándalos ni versiones cruzadas. ¡Mirá qué dijo!

El romance entre Sabrina Rojas y José "Pepe" Chatruc llegó a su fin. La conductora lo comunicó en redes con un texto claro: la magia se esfumó y decidieron no forzar lo que ya no andaba. Horas después, el exfutbolista respondió con un mensaje breve que selló la historia sin grietas. No hubo reproches ni versiones encontradas. Solo el reconocimiento mutuo y un punto final conversado. Así se cerró un romance que, desde marzo, había mantenido en vilo al ambiente del espectáculo.

Fue Sabrina Rojas la que puso la noticia sobre la mesa. Este lunes 10 de agosto, la conductora de Pasó en América subió un texto a sus historias de Instagram, fondo blanco, letras claras, sin espacio para las interpretaciones. "Paso por acá para contar que Pepe y yo ya no estamos juntos. Nada sucedió, simplemente hubo una magia que se desvaneció". La frase, sencilla, cayó como un baldazo de agua fría para los que seguían los pasos de la pareja desde aquellos primeros rumores en marzo.

Pero Rojas no se quedó ahí. Quiso dejar en claro que el final no fue producto de un escándalo ni de una pelea trasnochada. "Cuando las cosas se traban, no hay que forzarlas. Así lo entendimos los dos después de una linda charla". Y cerró su descargo con una declaración que, en el mundo del espectáculo, suena casi a poesía: "José es una de las personas más espectaculares que se me cruzó en estos últimos años, por eso estos meses me los guardo como un hermoso recuerdo. Fin". La palabra fin, así, con punto final, no dejaba lugar a dudas.

Pepe Chatruc compartió las palabras de Sabrina Rojas ante la noticia de su separación y agregó las propias.
Pepe Chatruc compartió las palabras de Sabrina Rojas ante la noticia de su separación y agregó las propias.

La respuesta de Chatruc no se hizo esperar. El exfutbolista de Racing Club, conocido por su perfil bajo y sus pocas palabras, replicó el comunicado de Rojas en sus propias historias y le sumó un texto que, en apenas dos líneas, resumía su posición: "Nada más que agregar. Sos una mujer increíble, Sabri". Con ese gesto, Pepe no solo ratificaba el fin de la relación, sino que también desactivaba cualquier intento de alimentar una interna que nunca existió. No hubo indirectas, ni fotos borradas, ni seguidores bloqueados. Solo un cierre limpio, casi aséptico.

Para entender la magnitud de este desenlace, hay que volver al principio. La historia entre Sabrina y Pepe comenzó a tomar forma en marzo pasado, cuando la periodista Paula Varela, en el programa Intrusos, dio la primicia. Todo arrancó con una foto que Rodrigo Lussich mostró al aire: los dos cenando juntos en el restaurante Novecento. 

La imagen, según Lussich, ya anticipaba que había algo más que una simple salida entre amigos. Varela, por su lado, aportó el contexto: ambos compartían un grupo de amigos, salidas frecuentes y hasta partidos de pádel en un espacio que Chatruc había puesto en marcha. "Ahí nació", sentenció la periodista.

Durante semanas, los protagonistas esquivaron las preguntas con una mezcla de sonrisas y evasivas. La primera salida pública confirmada llegó a mediados de abril, cuando los vieron juntos en una obra de teatro. Fue ahí donde Rojas, acorralada por los cronistas de LAM, soltó su primera definición, que se volvió viral: "Somos amigovios, amigos que se besan". La etiqueta, informal y hasta divertida, no duró demasiado. Con el correr de los meses, las señales se fueron haciendo más evidentes: viajes a Punta del Este, dedicatorias en redes sociales, apariciones conjuntas en eventos. Todo apuntaba a que el "amigovio" se había transformado en algo más sólido.

El punto más alto de esa construcción llegó en junio, cuando Rojas decidió hablar abiertamente de sus sentimientos en una entrevista exclusiva con este medio. Dijo que se podía hablar de amor, aunque con cautela. "Soy consciente de que se puede terminar mañana por cualquier cosa de la vida", afirmó, como si hubiera visto venir el final. 

Pero también elogió a Chatruc sin reservas: "Es un hombre muy íntegro, inteligente, con sentido del humor, culto, divertidísimo, bien plantado en la vida, profesional y buen papá". Esas palabras, que en ese momento sonaron a declaración de principios, hoy adquieren un tono de despedida anticipada.

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