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Wanda Nara embargó a Mauro Icardi por "La casa de los sueños" y el futbolista explotó: "¿El juez se lleva...?"

El delantero explotó contra la medida judicial que traba su propiedad y lanzó una advertencia sobre la causa en Italia. ¡Mirá qué dijo!

El conflicto judicial entre Mauro Icardi y Wanda Nara sumó un nuevo capítulo explosivo. Después del escándalo en Italia por los pasaportes de sus hijas, donde Nara se posicionó como ganadora, con Icardi sin poder salir del país, en las últimas horas surgió la versión sobre un embargo millonario contra el delantero. El futbolista salió al cruce con un descargo durísimo en sus redes sociales, donde apuntó directamente contra el juez que firmó la medida y dejó entrever que la pulseada por la fortuna recién empieza.

El origen del escándalo llegó de la mano de la periodista Naiara Vecchio, que difundió un documento judicial donde se detalla un embargo por 2.745.000 dólares sobre la propiedad conocida como "la casa de los sueños". Según explicó la comunicadora, la traba sobre el inmueble respondería a un pedido de la abogada Ana Rosenfeld para garantizar el pago de los alimentos futuros de las dos hijas que el futbolista tuvo con Wanda Nara, hasta que ambas alcancen la mayoría de edad.

Lejos de quedarse callado, Icardi utilizó sus historias de Instagram para responder con dureza. Cuestionó la legitimidad de la medida y puso en tela de juicio la imparcialidad del magistrado a cargo. "Por acá leyendo de embargos me pregunto ¿Se lleva porcentaje el señor juez Hagopián por la herencia en vida de 3 millones de dólares que pretende para contentar a sus 'amigas'?", lanzó el delantero, en un ataque directo y sin filtro.

Wanda Nara embargó a Mauro Icardi por "La casa de los sueños" y el futbolista explotó: "¿El juez se lleva...?"

En su descargo, el jugador negó que existan argumentos sólidos para sostener la decisión judicial. "Los fundamentos del supuesto embargo, ¿cuáles serían? Ninguno, no tiene. Me da pie solito para la apelación", aseguró con confianza, dejando en claro que no piensa aceptar la resolución sin pelear.

También apuntó contra el sistema judicial en general: "¿Hasta cuándo vamos a seguir teniendo estos mamarrachos en la Justicia? Seguramente la Cámara esta vez no va a dudar tanto para sacar del medio a un incompetente que manifiesta tanta parcialidad".

Pero el mensaje más contundente llegó al final, cuando Icardi recordó los montos millonarios que, según él, se reclamaron en el proceso. Mencionó cifras como 250.000 euros por mes para su exmujer, 130.000 euros para las nenas y 100.000 mensuales por el divorcio. 

"Se quedaron con ganas. Necesitan rascar de algún lado", disparó. Y cerró con una advertencia que amplifica el conflicto: "Les mando un beso, sigan probando. Cuánto más pidan acá, más pido en la Justicia italiana de lo que me tienen que restituir. A buen entendedor, pocas palabras".

La difusión del embargo marca un punto de inflexión en el largo historial de idas y vueltas judiciales entre la expareja. Lo que empezó como un divorcio mediático se transformó en una verdadera guerra de cifras, abogados y presentaciones cruzadas, donde cada nuevo movimiento parece diseñado para presionar al otro. En este contexto, el documento filtrado por Vecchio no hizo más que encender la mecha.

El delantero, conocido por su carácter fuerte, demostró una vez más que no está dispuesto a ceder terreno, y su amenaza sobre la Justicia italiana sugiere que el conflicto podría escalar a dimensiones internacionales. No es un dato menor: Icardi mencionó restituciones que reclama en ese país, lo que abre un frente paralelo que complejiza aún más la situación.

Desde el entorno de Wanda Nara, por ahora, no hubo respuestas oficiales, pero la estrategia de Rosenfeld parece clara: apuntar al patrimonio del futbolista para asegurar el futuro de las hijas en común. Mientras tanto, la "casa de los sueños" queda en el centro del huracán, no como un simple inmueble, sino como el símbolo de una pelea que ya no tiene retorno. El desafío para Icardi será probar sus dichos en la Cámara. La pelota, ahora, está en el tejado de la Justicia argentina.

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