@AnaliaCab

Sólo Disney podía lograr que millones de personas se apasionaran por las nuevas (viejas) aventuras de un personaje cuyo destino fatal ya conocemos todos. La excelencia de las series del universo Star Wars que se produjeron en exclusiva para su plataforma de streaming (arrancando por "The Mandalorian") transforma la experiencia de ver eso que quizá suponíamos que pasó entre películas, en una aventura imperdible.

Obi Wan Kenobi, estrenada el 27 de mayo y cuyo último episodio se verá el miércoles 22 de junio, busca hacerle justicia a uno de los personajes más queridos de la legendaria saga creada por George Lucas. Ambientada 10 años después de los eventos de "Star Wars: Episode III – Revenge of the Sith", la serie de seis capítulos hace foco en la figura de Obi Wan, quien ha dejado de ser un caballero jedi para vivir en la marginalidad de Tatooine, bajo el nombre "Ben".

Son tiempos difíciles en que el Imperio caza y asesina a los jedis que habían sobrevivido a la guerra. Los problemas aumentan para este guerrero cuando las fuerzas de Darth Vader descubran que sigue vivo.

Obi-Wan se siente inseguro de todo tras la "muerte" de Anakin.

Obi-Wan vive atormentado por lo que considera un fracaso con su discípulo Anakin Skywalker, a quien dio por muerto en su última batalla, con el joven ya conquistado por el lado Oscuro de la Fuerza. Aquí se entera que Anakin vive, pero ya no es quien era. Hoy es el más temible Sith que alguien podría imaginar, y por supuesto, busca venganza. Su primer encuentro pone la piel de gallina, pero la serie promete todavía un poco más.

Ahora el viejo jedi centra sus esfuerzos en estar cerca, desde la clandestinidad, de Luke, hijo de Anakin y Padmé. Es la Nueva Esperanza del Episodio IV pero aquí todavía es un niño que no sabe nada de su destino.

Ewan McGregor repite el papel de Obi-Wan Kenobi, a quien interpretó en los primeros tres episodios de la saga cinematográfica. Avejentado en cuerpo y alma, representa con profundidad el drama que lo atormenta. "Ben" no podrá escapar a su destino, y los hechos de esta ficción de Disney+ lo llevarán irremediablemente a contactarse con el germen de la resistencia y claro, la princesa Leia.

En la serie ya hubo un encuentro con Darth Vader.

"Star Wars" nos hizo conocer a Obi-Wan, un hombre noble, con una habilidad singular para la Fuerza, que se crió en el templo Jedi desde temprana edad. A sus 50 años, McGregor no está muy lejos de la edad de Alex Guinness en 1977, que tenía 62 años cuando se puso por primera vez la maltrecha túnica marrón de Jedi en la saga original. "Es muy interesante la recepción de la serie, después de la experiencia de hacer las tres primeras películas y vivir su recepción en el mundo, que no siempre fue brillante, tengo que decir", dijo el actor.

"Y ahora, al conocer a la generación para la que hicimos esas películas, los niños de entonces, y ahora, la gente que está en la adolescencia o en la veintena, esa gente que era niña para la que hicimos esas películas, las adoran. Así que volver a ponerse en su piel ahora y hacer toda una serie sobre Obi-Wan Kenobi para esos fans, me hace muy feliz" agregó.

A.C