Pablo Rago estuvo ausente de los medios desde fines de 2019, cuando Érika Basile lo denunció pública y penalmente por violación, tras un hecho que habría sucedido en 2015. Sin embargo, hace algunas semanas el informe del Cuerpo Médico Forense describió que la denunciante no tiene daño psicológico compatible con abuso sexual o violencia.

Tras el resultado de las pericias, el protagonista de "El robo del siglo" fue interceptado en la calle por las cámaras y manifestó sin ánimos de hablar: "Estoy acompañando a mi hijo".

"Cuando tenga algo para decir lo voy a decir", expresó mientras intentaba cortar la entrevista con "Confrontados". "¿Por qué guardaste silencio todo este tiempo?", le preguntó la notera. Al respecto, Rago insistió: "Porque no tenía nada para decir".

Además explicó que "siempre" estuvo "tranquilo" en relación con la demanda de Basile. De todos modos, se limitó al expresarse. "Voy a hablar cuando mi abogado me lo permita", dijo el actor. Y mientras se alejaba del micrófono, agregó: "Ya vamos a hablar".

Un intento de declaración se dio cuando la notera le consultó si el conflicto lo había perjudicado laboralmente. "Por supuesto...", dijo, pero inmediatamente se dio cuenta de que estaba hablando más de la cuenta y volvió a su posición hermética.