El papa Francisco pidió a los sacerdotes italianos que tengan "coraje" para ir a ver a las personas enfermas de coronavirus y llevarles "la eucaristía", en un contexto en el que las misas fueron suspendidas en Italia hasta el próximo 3 de abril.

"Recemos al Señor también por nuestros sacerdotes, para que tengan el coraje de salir y acudir a los enfermos, llevando la fuerza de la palabra de Dios y la eucaristía", sostuvo el Pontífice durante la misa que brindó ayer desde su residencia de Santa Marta y que fue transmitida por YouTube.

Como medidas de prevención, el Pontífice decidió cancelar sus encuentros planificados con grupos numerosos de obispos y clausurar el comedor para los trabajadores del Vaticano; mientras que también fueron cerradas la basílica y la Plaza de San Pedro para "visitas guiadas".