Elisa Carrió se despidió de su banca en el Congreso nacional y pidió "disculpas" a quienes la "odian", pero aclaró que era su "deber" hacer lo que hizo, en alusión a las múltiples denuncias que realizó durante su vida política. "Mil disculpas a los que me odian, era mi deber hacer lo que hice", dijo Carrió en un audio que publicó en su cuenta de Twitter, acompañado de una fotografía frente al cartel de la localidad bonaerense de Capilla del Señor, donde tiene una casa. "Es mi último día de diputada nacional, pero no es mi último día para hacerme responsable y hacerme cargo de los destinos de la Argentina", sostiene en su mensaje.

"Soy Lilita Nadie", se despidió, "creo que he cumplido". Y dejó la puerta abierta para su regreso: "Voy a estar acá, luchando como siempre y, a lo mejor, enseñando otras cosas".

La ex legisladora había hecho pública su decisión de abandonar el Congreso ya durante la campaña electoral en la que Juntos por el Cambio terminaría derrotado. Concretadas las elecciones, hizo oficial su renuncia a partir del 1° de marzo.