Clausuraron una clínica de abortos clandestinos que funcionaba al lado de un colegio en Liniers. Se allanaron dos departamentos en Liniers, donde se realizaban abortos clandestinos y trabajos odontológicos sin habilitación y se imputó a una pareja de nacionalidad boliviana de ejercer ilegalmente la actividad. A raíz de una investigación se pudo establecer que en un edificio de la calle Ibarrola al 7200 se estaban llevando a cabo prácticas médicas en forma irregular. En el lugar se comprobó que existían dos departamentos, ambos funcionando como clínicas, cada uno con un nombre de fantasía, uno destinado a atención médica y ecografías y el otro a un consultorio dental. La inspección determinó que ninguno de los consultorios se hallaba habilitado, y en el caso del dental fue encontrada una máquina para tomar placas radiográficas sin las debidas medidas de seguridad, y un laboratorio clandestino utilizado para la confección de implantes, prótesis, ortodoncia y demás tratamientos dentales. En el lugar había garrafas, tubos de oxigeno, compresores a combustión y material químico inflamable; todo en un edificio lindero a una escuela. En el departamento destinado para consultas médicas tenían preparada una habitación para la realización de abortos clandestinos, en donde se secuestró medicación, instrumental quirúrgico y camillas.