La autopsia realizada al cuerpo de Carlos Orellano, el joven de 23 años que fue hallado muerto en el río Paraná tras ir a bailar a un boliche de Rosario, no arrojó evidencia que indique que haya sido golpeado o atacado con armas, informó la directora del Instituto Médico Legal de esa ciudad, Alicia Cadierno. "Es muy aventurado decir que existe alguna lesión que esté absolutamente vinculada con el fenómeno muerte", manifestó Cadierno a la prensa, en referencia a los resultados de la pericia llevada a cabo durante cinco horas en el Instituto Médico Forense de Rosario. Descartó que el cuerpo del joven presentara heridas de "arma blanca y de fuego" y destacó que "tampoco existen fracturas óseas de ninguna índole". Además detalló que ante la presencia de los peritos de parte se extrajeron 30 muestras de tejidos que serán sometidas a estudios complementarios para determinar si "varias lesiones halladas en las partes blandas se corresponden con lesiones traumáticas". Para Cadierno será "determinante" el estudio complementario patológico de las "diatomeas" para saber si Orellano murió por asfixia por inmersión. Ese análisis que se realizará en la ciudad de La Plata y que demandará entre 2 y 3 meses, establecerá si el joven se ahogó o no. El cadáver de Orellano fue encontrado flotando el miércoles pasado en el río Paraná, tras desaparecer el lunes a la madrugada, cuando fue visto por última vez en la disco Ming House River, ubicada en en la zona La Fluvial, ubicada en la costanera central de Rosario, que fue clausurada por 45 días por decisión del intendente de Rosario, Pablo Javkin.